Largas colas en la Fiesta de la Rosquilla de Gondomar a pesar de la lluvia

FOTO: ALBERTO RODRÍGUEZ // Festa da Rosquilla en Gondomar.

Gondomar celebró este domingo la Fiesta de la Rosquilla, desaparecida del calendario gastronómico desde que en 2006 se celebrara la última edición y recuperada en el 2017. Se trata de una fiesta declarada de interés cultural de Galicia en la que el típico producto de la Villa es el protagonista. Para la ocasión, se elaboraron 100.000 rosquillas.

El presidente de la FEMP y alcalde de Vigo, Abel Caballero, fue el encargado de leer el pregón, para posteriormente ser nombrado “Rosquillero Mayor 2018”. A continuación tuvo lugar el hermanamiento con Gondomar de Portugal, representado por el concejal de Cultura y Turismo, Carlos Bras. También estuvieron presentes el alcalde, Paco Ferreira, y los concejales Nuria Lameiro, Iria Lamas, Jose Manuel Chamorro, Antonio Araújo y Rocío Cambra, y los diputados Carlos López Font y Montse Magallanes, además de otras autoridades civiles y militares.

Tras la entrega de obsequios, como en toda fiesta gastronómica no faltó la música, a cargo del grupo de gaitas Os Swaroskys de Mañufe y el grupo de pandereteiras “Airiños do Sobreiro” de Borreiros, además de una acción escénica de Inherente Teatro, titulada “Mulieris”.

Mientras tanto, los cientos de vecinos y visitantes se hacían con la bandeja de rosquillas variadas, elaboradas por Cristaleiro, con un precio de 1 euro y acompañadas de una taza conmemorativa de la fiesta con vino verde portugués o agua. A pesar de la lluvia, que hacía acto de presencia de cuando de vez, se pudieron ver largas colas de gente para adquirir y degustar el típico producto local.

Por la tarde, actuó el Mago Deimi y hubo talleres infantiles para los más pequeños a cargo de Volvoreta e Voltereta. La actuación del Grupo Musical Os Escaravellos cerró el programa de la fiesta.

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