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La vigilancia en el puerto de Baiona reaviva la polémica

La polémica se reaviva en el puerto de Baiona pero en esta ocasión entre los pescadores deportivos que acuden todas las noches a la zona y el adjudicatario de la Estación Marítima. Aseguran que el hostelero es el culpable de que agentes de la Guardia Civil acudan al muelle para identificar a aquellos que pescan en el entorno acotado del puerto, aunque por el momento sin sanciones. La situación está en conocimiento de Portos de Galicia y Concello, que trata de llegar a un consenso colectivo.

Por su parte desde Portos admitieron tener conocimiento de un problema relacionado con actos vandálicos por lo que decidieron intensificar la vigilancia en horario diurno, pero que a partir de las 18 horas la seguridad en el perímetro pasa a ser competencia del Instituto Armado que se limita a identificar a los que practican la actividad deportiva en la zona prohibida.

El conflicto fue aumentando hasta el punto de que algunos usuarios que van al puerto baionés a soltar sus sedales decidieron llevarlo a redes sociales. En este momento el problema inicial se desvirtuó pasando a una serie de descalificaciones y ataques al adjudicatario. Con afán de buscar un entendimiento, y ante la magnitud que estaba alcanzando el problema, desde el establecimiento optaron por publicar un escrito en el que explican que los motivos de la discordia, según aseguraron todo gira en torno a un grupo minoritario de pescadores que se comporta de manera incívica invadiendo el espacio dedicado a explotación hostelera como terraza. Mantienen que además de dejar todo plagado de suciedad, un hecho constatado por fuentes cercanas a las instalaciones marítimas, en ocasiones los clientes del establecimiento sufrieron amenazas por parte de los pescadores en el momento que fueron recriminados por su actitud. En el documento quisieron dejar claro que en ningún momento buscan que se sancione a los que pescan en el puerto ya que la relación con ellos es buena y muchos son clientes del local, pero exigen que se respete su zona de explotación para que no interfiera en su actividad.

Al mismo tiempo el alcalde Ángel Rodal, también afirmó tener conocimiento de la problemática después de recibir quejas de varios vecinos y que incluso lo trasladó al presidente del organismo, José Juan Durán. En cuanto a la polémica entre los pescadores deportivos con la Estación Marítima, el regidor afirmó que no va a entrar en discusiones ya que el adjudicatario se debe a los pliegos de Portos y que cada parte tiene que velar por cumplir sus obligaciones, pero también sus derechos. “Yo apuesto por un entendimiento entre ellos pero tiene que ser el organismo dependiente de la Xunta quién medie en la situación”, explicó.

Hace siete años el puerto de A Coruña se encontró ante un conflicto similar al que acontece en Baiona, tanto desde el gobierno local como desde el organismo dependiente de la Xunta optaron por acotar zonas de pesca deportiva para que no haya interferencias.