Tras conocerse que una Resolución de la Inspección de Trabajo y Seguridad social, de 10 de enero, constata la existencia de placeros que no estaban dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos o por Cuenta propia en la Plaza de Abastos de Gondomar, y que existían acuerdos de cesión entre personas que detentaban una concesión y nuevos placeros, el alcalde, Paco Ferreira, se pronuncia ante las declaraciones del concejal de Comercio y Turismo, Xosé Antón Araúxo, en las que recordaba que con el proceso de adjudicación que su Concejalía puso en marcha tendría dada legalidad a todos los actuales placeros y a los nuevos solicitantes.
Según Ferreira, la paralización de la licitación de adjudicación de los puestos se hizo siguiendo las indicaciones del secretario municipal por vulnerar el principio de igualdad y dejar un puesto fuera de la licitación. “Los pliegos fueron redactados por el concejal de Comercio Sr. Araúxo, dejando intencionadamente un puesto fuera sin licitar. Eso no se puede hacer, por eso paralicé el procedimiento de licitación, porque vulneraba el principio de igualdad”.
El regidor asegura además que se falta a la verdad cuando se dice que los placeros quedaban todos legalizados con el procedimiento abierto por el concejal. “Para nada, era un concurso público y se valoraba la experiencia del comerciante en cualquier plaza de abastos del mundo (daba igual en Baiona, Tomiño, Madrid, etc.). Eso es así, puede hacerse, pero que no se diga que los placeros quedaban todos regularizados porque eso no es cierto”.
Ferreira considera también “curioso cuanto menos” que se presenten “dos inspectores de trabajo a fiscalizar todo”, cuando según recuerda “nunca nadie inspeccionó la plaza”, y afirma que el nuevo proceso de adjudicación se está llevando a cabo de acuerdo a lo establecido en el Reglamento de Mercados aprobado por unanimidad en el pleno de la corporación en el año 2013. “El que crea que dicho reglamento no es legal que lo denuncie en el juzgado. Es más, todo el proceso está siendo llevado y supervisado escrupulosamente por técnicos municipales”.
El alcalde defiende además que “los placeros no están ilegales como se dice, están ahí ocupando puestos y pagando mensualmente un alquiler al Concello, por un puesto de venta al público adjudicado por resolución de alcaldía firmada por alcaldes anteriores a mí (yo en mi mandato no adjudiqué ni alquilé ningún puesto por resolución)”.
Finalmente, Ferreira incide en que “la ley es para todos igual, y la regularización de los placeros está contemplada en el Reglamento de Mercados del 2013, bajo el gobierno anterior del PP aprobado en un Pleno Municipal por todos nosotros, ajustado a derecho y vigente”.
“En mi gobierno no permitiré ni arbitrariedades, ni injusticias, ni licitaciones irregulares, ni persecuciones, sólo legalidades”, concluye Ferreira.

