Fermín Pousa y Rosa Granja, homenajeados por toda una vida dedicada al mar

FOTO: ALBERTO RODRÍGUEZ // Fermín Pousa e Rosa Granxa.

Con motivo de la celebración de las fiestas de la Virgen del Carmen, organizadas por la Cofradía de Pescadores “La Anunciada”, el próximo domingo se realizará el tradicional reconocimiento al marinero de más edad y a la mariscadora más veterana del municipio, que en esta ocasión, serán Fermín Miguel Pousa Marcote, conocido como “O Migueliño”, y Rosa Granja Pérez.

El homenaje será al finalizar la Misa Solemne en honor a la Virgen del Carmen que se celebrará a las 20:00 horas en la Ex Colegiata de Santa María de Baiona. Antes de recogerse la procesión, los miembros de la Danza de las Espadas le dedicarán a ambos el tradicional baile en la Plaza de Santa Liberata.

Este año, al coincidir el día del Carmen en domingo, no se celebrará la tradicional Misa de Campaña en el puerto pesquero y la procesión marítima. Sin embargo, el lunes a las 19:00 horas se realizará una ofrenda floral organizada por un grupo de marineros jubilados. Todos aquellos que dispongan de un barco podrán acompañarlos.

Fermín Miguel Pousa Marcote

Fermín nació en Baiona el 9 de noviembre de 1928 en el seno de una familia marinera, hijo de Miguel y Porfiria, el mayor de tres hermanos, Jesús (fallecido) y Celia.

A los 12 años comenzó al mar con su abuelo, en una gamela a remos, a la pesca de la faneca, el besugo y de noche con farol al pachán. Con 17 años se embarca en el buque “Miguel de Cervantes” a la pesca de la sardina y al xurelo hasta que en 1948 se va al Servicio Militar por la marina, en Canarias, en el buque Miñador. Al volver, se embarca en el “Zulema”, durante 3 años al palangre.

En 1953 se casó con Mª Elisa González Mijón, de Baiona, con la tiene dos hijas, Ana María y Celia, que les dan cinco nietos, José, Miguel, Ana Mª, Graciela y Patricia, y una biznieta.

Se embarca con su padre en el “Jesús Vilar”, “Muchita” y en la gamela familiar “Celia” hasta que en 1961 compran el “Migueliño” y se dedican a la pesca de bajura en Baiona.

En 1972 deciden hacer un barco mayor, el “Nuevo Migueliño”, para faenar más lejos, junto con 5 marineros más, desplazándose a Sálvora, Corrubedo, Illas de Ons, a la pesca del congrio con palangre y con nasas al pulpo.

El mar le ha dado muchas satisfacciones pero también algún susto. Un día faenando con su padre, al palangre, en “O Pego”, el barco se fue contra las piedras en la zona “Pedra de Bahiña”, encallando, sin consecuencias, Otro, con niebla, un mercante les embistió rompiendo la cubierta.

Viudo desde el 2015 y jubilado desde los 70 años, vive en el barrio de O Burgo, con sus hijas y nietos. Le gusta pasear por Baiona, ver el mar y charlar con los marineros.

Rosa Granja Pérez

Rosa nació en Baiona, en la parroquia de Baredo, el 1 de agosto de 1927, también en el seno de una familia marinera, hija de Fernando e Isabel.

Comenzó al mar con su madre a los 15 años, al percebe y al argazo. Salían al atardecer, andando por la costa desde Baredo a San Xián y dormían en una choza de paja en los campos, para bajar al mar a primera hora de la marea, hasta que consigue una bicicleta para hacer el camino mucho mejor.

Tras cocer el percebe en casa, lo llevaba en una tina a vender por Gondomar, y para hacer 13 pesetas en 2 kilos, lo tenía que vender en “puñados”.

En 1947 se casa con Justo Barreiro Garbín, vecino de Baredo, de profesión marinero, dedicado a la pesca de la sardina, y luego en buques petroleros. Tienen una hija, Cecilia, que les da dos nietos, Jose y Camilo, y una biznieta, Yaiza, de 8 años.

Con el fin de mejorar se marchan a Alemania, su marido primero y ella después, para trabajar en una empresa de metalurgia hasta que cierra y deciden volver. Desde entonces, se dedicó al campo y al percebe, pero ya con carnet, hasta que se jubila en 1992.

Viuda desde hace 25 años, ahora vive en su barrio de siempre, en Baredo. Le gusta mucho leer, hacer pasatiempos, crucigramas, sopas, jugar a las cartas… y hasta hace poco asistía a las clases de mayores en el Centro Cultural. En verano le gusta disfrutar de las verbenas y de los actos culturales que organiza el Ayuntamiento todos los días.