Las rosquillas vuelven a ser las protagonistas en Gondomar

FOTO: MIRIAM RODRÍGUEZ

Este domingo volvió a Gondomar la Fiesta de la Rosquilla, desaparecida del calendario gastronómico desde que en 2006 se celebrara la última edición. Se recupera así una fiesta declarada de interés cultural de Galicia en la que el típico producto de la Villa es el protagonista. Para la ocasión, se elaboraron 30.000 rosquillas.

La presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, fue la encargada de leer el pregón, para posteriormente ser nombrada “Rosquillera Mayor 2017”. A continuación, se homenajeó a las dos rosquilleras de más edad de Gondomar, Herminia, de 99 años, y Pastora, de 87, a quienes la concejala de Cultura, Nuria Lameiro, entregó un ramo de flores.

Como en toda fiesta gastronómica, no faltó la música, a cargo de la Banda de la Agrupación Musical de Vincios, el grupo de gaitas Aires de Santes y el Rancho Folclórico de San Cosme de Gondomar (Portugal).

Mientras tanto, los cientos de vecinos y visitantes se hacían con la bandeja de rosquillas variadas, elaboradas por Rosquillas Cristaleiro, Panadería Confitería Copena, Pastelería Melosa y Panadería y Confitería Menisco, con un precio de 2 euros, acompañada de una taza conmemorativa de la fiesta con vino verde portugués o agua.

Además, la Asociación de Empresarios e Comerciantes do Val Miñor (OVALMI), preparó un gran concurso de rosquillas dirigido tanto a hosteleros como a particulares. Y para cerrar la fiesta, se celebró un picnic en el Parque de A Coelleira, con talleres para los más pequeños a cargo de Matrácala y las actuaciones de Ameva Dúo y la Batucada de Bloquiño Aperta.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.