El Grupo Municipal Socialista de Tomiño, liderado por Violeta Santiago, sacudió el pleno ordinario celebrado el pasado lunes al destapar un presunto caso de favoritismo y arbitrariedad que implica directamente a la alcaldesa, Sandra González (BNG), en la anulación irregular de sanciones de tráfico firmes para beneficiar al entorno estricto de confianza de la Alcaldía.
Los hechos, denunciados con total rigor documental por el PSOE de Tomiño, acontecieron el pasado 21 de agosto, cuando la Policía Local tramitó cuatro propuestas de sanción reglamentarias en el Lugar O Pazo – Taborda por el incumplimiento de una señal de estacionamiento prohibido (señal vertical 307). Entre los cuatro vehículos denunciados se encontraba un Citroën, cuyo titular figura en el ámbito directo de confianza de la secretaria de Alcaldía.
Apenas unos días después de la infracción, el 28 de agosto, la alcaldesa Sandra González firmó de puño y letra una Providencia de Alcaldía dirigida al ORAL ordenando el archivo exprés de esas cuatro multas. Para justificar el perdón, el gobierno local alegó una supuesta “confusión por obras en la plaza”, un argumento que los propios agentes locales desmontaron técnicamente por escrito con capturas de Google Maps que probaban que las obras de remodelación en esa zona habían sido finalizadas y dadas por caducadas en el 2025. Además, la mañana del 24 de agosto se ordenó la retirada inmediata de toda la señalización vertical existente en ese espacio de Taborda con motivo de camuflar la maniobra.
Advertencias penales e informes técnicos
La portavoz socialista, Violeta Santiago, puso contra las cuerdas a la alcaldesa en la sesión al revelar los contundentes informes técnicos emitidos por la Policía Local al hilo del caso, donde se advierte de que el archivo “carece de fundamento” y supone una resolución “arbitraria”. El agente se ratificó por completo en las multas e hizo constar en el expediente la advertencia formal de que se podría estar incurriendo en un presunto ilícito penal de prevaricación (Art. 404 del Código penal) y soborno (cohecho), señalando la obligación legal de dar cuenta a la autoridad judicial competente.
Interrogada duramente por Violeta Santiago sobre si iba a sostener el orden de archivo y la directriz de parálisis al jefe de Policía a pesar de estas advertencias técnicas, la alcaldesa huyó de dar una respuesta clara ante los vecinos, escudándose en un evasivo “tomaré la decisión que vea más conveniente en función de los asesoramientos técnicos municipales”.
“Es un escándalo mayúsculo que la alcaldesa firme providencias para perdonar multas a dedo a los familiares de su equipo de confianza mientras exige rigor fiscal al resto de tomiñeses”, declaró Violeta Santiago al cierre de la sesión. El PSOE exigió la anulación inmediata de la Providencia y la ejecución de las multas, avisando de que el grupo municipal tomará las medidas que considere oportunas si el gobierno local no restituye de inmediato la legalidad democrática y la objetividad en la Administración pública.

