El Concello de Vigo rinde homenaje a Mercedes Ruibal, con motivo del centenario de su nacimiento, con una exposición que hoy abrió sus puertas en la Pinacoteca.
Abel Caballero elogió en la inauguración una muestra “que va a permitir a la ciudadanía disfrutar de la creatividad de una artista excepcional”. Compuesta por cerca de cincuenta obras, esta exposición coincide con el centenario del nacimiento de una artista “imprescindible”, en palabras de la teniente de alcalde, Carmela Silva. En su intervención, destacó que esta organización permite llenar la Pinacoteca de dignidad “la que llevamos en nuestra mochila todas las mujeres, la mitad del mundo tantas veces silenciada”. Finalizó Silva atribuyendo a la muestra “el sello de las mujeres grandes”.
Esta exposición, comisariada por su sobrina Graciela Baquero Ruibal, reúne obras escogidas de colecciones públicas, como la del Concello de Vigo, con obras del Museo Quiñones de León y de la colección Francisco Fernández del Riego, o del Parlamento de Galicia.
Pero sobre todo proceden de colecciones privadas. La exposición expresa el cariño y la tenacidad de su comisaria, experta en Mercedes, por acercarnos a una visión más íntima y personal de la artista, eligiendo para eso obras muy especiales que tocan todos los temas por los que transita a lo largo de su vida: desde los primeros más sencillos, de niños y maternidades, siempre recorridos por un aliento naif cargado de ironía y sentido del humor; hasta composiciones más complejas y descarnadas, como la cruda denuncia y evocación que hace en sus cuadros de la represión chilena o de las guerras de Vietnam y de Bosnia.
Nacida en la aldea de Xeve, Pontevedra, en 1926, Mercedes fue una ciudadana del mundo: vivió en Buenos Aires, en Roma, en Madrid… Pero sobre todo fue viguesa de adopción. En Vigo pasó, junto a su marido, el artista Agustín Pérez Bellas, la mayor parte de su vida, y aquí desarrolló lo más notable de su carrera.


