En el año 2018 una persona en España que accedía al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), percibía cada mes 735,9 euros. Hoy, esa misma persona recibe 1.221 € distribuidos en 14 pagas que, con prorrateo, se traducen en 1.424,5 euros.
Ese incremento en los últimos 8 años, con las ocho subidas sucesivas que llevó a cabo el Gobierno de Pedro Sánchez, supuso para cada persona trabajadora a jornada completa un aumento neto de 6.791,40 euros más al año, y de 485 euros más al mes respecto a lo que percibía en 2018. Porcentualmente, un incremento acumulado del 66% en los últimos 8 años. Además, la candidata socialista al Senado, Carmela Silva, también subrayó la relevancia “de la nueva subida de hasta un 5,3% del SMI para 2027 que el Consejo de Ministros aprobará en breve”.
Silva advirtió al PP que “la ciudadanía no va a consentir la vuelta a los recortes que la derecha ultra del PP y la ultraderecha de VOX llevan impregnado en su ADN. Hay más de 140.000 trabajadores y trabajadoras que perciben el SMI en la provincia de Pontevedra, la mayoría mujeres, que saben que no tendrán ninguna garantía de que un gobierno del PP y VOX no decida volver a los paseos y dejar a la gente que más lo necesita sin un salario digno. Debemos de ser conscientes del peligro que suponen para los derechos laborales y tenemos que hacer al igual que en Brasil y Estados Unidos: pararlos, y frenar esta deriva”.
La candidata socialista recordó que “hace pocos días Feijóo ya se pronunció en contra del aumento del SMI porque dijo que era un buen negocio para el Gobierno. El supuesto líder popular ni sabe que los salarios al nivel del SMI no aportan al IRPF”, señaló Silva. Respecto de la declaración de Feijóo recordando que la patronal solo estuvo de acuerdo con una de las subidas del salario mínimo, Silva advirtió que “de nuevo tenemos aquí a la derecha ultra del PP y la ultraderecha de VOX alineándose con los más privilegiados, con los más poderosos, y con los de los grandes beneficios, olvidándose de las personas más vulnerables. Corremos un riesgo muy serio de padecer un gobierno que en vez de ocuparse de la gente que peor lo pasa, vuelva a priorizar los intereses de los que más tienen. Y eso, finalizó, no podemos consentirlo”.
Carmela Silva también incidió en las ventajas que el incremento del SMI tiene supuesto en estos años para los parámetros laborales “que mejoran la vida de la gente que es de lo que se trata”. En ese sentido recordó que, gracias a las continuas subidas del salario mínimo, “la brecha salarial de las mujeres se redujo en la provincia en más de 4 puntos y el salario medio anual desde 2018 se incrementó en un 34%”. La candidata también se refirió “a la reducción en un 37% del número de personas desempleadas en la provincia desde 2018 o al incremento del número de afiliadas a la Seguridad Social de más de un 11% gracias a la reforma laboral de este gobierno”.
Igualmente, Silva citó el buen dato de la reducción en un 25% de los contratos temporales, el del espectacular aumento de los indefinidos que se multiplicaron casi por 7 desde 2018, así como del indicador del número de hogares con todos sus miembros en paro que en los últimos 8 años bajó en torno a un 55%.
La candidata socialista reiteró que “estos datos, que no son de la macroeconomía sino de los que afectan a cada familia y a cada persona, suponen que con el gobierno de Pedro Sánchez y gracias a la expansión del empleo y a la subida de las pensiones, la desigualdad haya descendido en Galicia a mínimos históricos”.

