Terras Gauda presenta el Proyecto A Garda, una colección de grandes vinos blancos exclusivos

Bodegas Terras Gauda da un paso más en su propósito de poner en valor el territorio y el paso del tiempo para demostrar que, con oficio y conocimiento, los vinos blancos de Rías Baixas pueden evolucionar de forma extraordinaria y alcanzar con el tiempo una complejidad y profundidad a la altura de los grandes del mundo. Bajo esta convicción ha creado O Segredo 2021, un exclusivo vino de finca, elaborado únicamente con Caíño Blanco, que estrena el “Proyecto A Garda”.

Un proyecto personal de Antón Fonseca, CEO del Grupo Terras Gauda, y segunda generación del grupo bodeguero familiar, en torno a su forma de ver la innovación: “Es mirar hacia el futuro sin renunciar a nuestras raíces. Seguir preguntándonos hasta dónde pueden llegar nuestras variedades cuando se les concede el tiempo y el saber que necesitan para que puedan mostrar toda su dimensión”.

Un paso más de la visión pionera de José María Fonseca Moretón, el presidente y fundador, que hace más de tres décadas revolucionó la forma de hace vino en O Rosal basándose en el conocimiento, la investigación y la puesta en valor de las variedades autóctonas y, en especial, del Caíño Blanco, con un modo de entender la viticultura profundamente vinculada al territorio. Un territorio ligado a la historia de la bodega es la villa marinera de A Guarda, donde el Miño desemboca en el Atlántico, que evoca una tierra de frontera y encuentro, vinculada ahora también a la identidad de Terras Gauda a través de este proyecto.

O Segredo abandera la exclusividad de la filosofía de A Garda. Un vino elaborado únicamente con Caíño Blanco, cultivado en una pequeña parcela diferenciada, Niño Corvo, situada en Tabagón, O Rosal, dentro de la Finca Nova. La parcela no se ha elegido al azar: es la más fresca, la más tardía y la última en alcanzar su madurez dentro de un viñedo muy singular. Después de 35 años trabajando en la recuperación de la Caíño Blanco, este vino se crea para demostrar que esta variedad refleja con intensidad su origen y también puede trascender al tiempo a través de la guarda.

La propia elaboración del vino es una continuidad de la selección que se inicia en la finca. Una parte fermenta en ánfora y la otra en fudres de roble francés, respetando la identidad de origen y aportando complejidad. Después, cada parte permanece sobre sus lías el tiempo preciso: siete meses en fudres y nueve en ánfora. Se aguarda también al momento óptimo para el ensamblaje, que da paso al embotellado y empieza el proceso más largo, el de la espera, durante un mínimo de cinco años en botella. Un reposo para que se afine a su propio ritmo con un único objetivo: alcanzar la excelencia. El director enológico, Emilio Rodríguez Canas, lo resume así: “Ha sido concebido para evolucionar, crecer y permanecer”.

O Segredo 2021 cuenta con una producción limitada de 1.812 botellas y 750 magnums y su lanzamiento al mercado supone la presentación oficial del “Proyecto A Garda”, una familia de la que también forman parte las añadas excepcionales de los vinos más exclusivos de la bodega: Terras Gauda Etiqueta Negra y La Mar.

“Como una de las principales marcas de vinos blancos Premium del país, tenemos una responsabilidad: contribuir a liderar esta categoría con vinos capaces de demostrar todo el potencial de los grandes blancos de guarda”, finaliza el CEO, Antón Fonseca Fernández.