Las personas trabajadoras del Concello de Gondomar, sin nómina a día 3 de noviembre

Manifesto Miñor denuncia que el desmantelamiento de departamentos clave en el Concello (Urbanismo, Intervención, Policía Local…), “donde todo el personal que pudo huyó a otros Concellos”, junto a la “nula capacidad de diálogo del Sr. Ferreira”, acabó por producir una nueva grave crisis con el personal, “que sumado a las que ya arrastrábamos, está llevando la gestión municipal a la parálisis: expedientes que se eternizan, gestiones que no se hacen, pérdida de subvenciones o devoluciones de otras, etc”.

“Hoy tuvo que volver a ser la Corporación Municipal en sesión plenaria quien le sacara las castañas del fuego a don Paco, al aprobar el levantamiento de reparo de la Intervención Municipal para poder pagar las nóminas de octubre de todo el cuadro de personal del Concello por un importe de 185.308,97€. El impago de las nóminas de octubre hasta el día de 3 de noviembre se trata de un incumplimiento que, por cierto, puede tener consecuencias legales, toda vez que el convenio colectivo de los trabajadores y de las trabajadoras actualmente en vigor, así lo establece si no se pagan las nóminas el último día hábil de cada mes”, advierte Antonio Araújo.

Para Manifesto Miñor, se trata de un hecho de extrema gravedad, “del que por cierto, ya le advertimos en el Pleno de julio, cuando pusimos en el centro del debate político cómo se iban a pagar o atender las diferentes contingencias presupuestarias hasta final de año, toda vez que el remanente del Concello (el ahorro, por decirlo de manera prosaica) estaba prácticamente cero, después de las sucesivas modificaciones de crédito hechas durante el presente ejercicio o de tener que crear nuevas líneas de crédito con cargo al remanente para pagar el dispendio de este gobierno municipal”.

En su informe, el Interventor Municipal advierte que la insuficiencia de crédito detectada para las nóminas de octubre es aplicable también a las nóminas de noviembre y diciembre, así como la paga extra de diciembre, si no se les garantiza la cobertura presupuestaria que ahora no tienen. Insiste el Interventor que debe ser el gobierno municipal en exclusiva quien tiene la obligación de gestionar la distribución del presupuesto municipal, en este caso, echando mano de las aplicaciones presupuestarias correspondientes al Capítulo 1 (gastos de personal), y hace una precisión importante: las partidas a las cuales la Alcaldía propone cargar el gasto no tienen por qué estar fiscalizadas y que no todas tienen crédito suficiente. De hecho, en su informe formula un reparo suspensivo por falta de crédito en determinados niveles de vinculación.

Entre las advertencias relevantes que la Intervención le hace a la Alcaldía se puede destacar la carencia de personal en los diferentes departamentos municipales que permitan hacer las diferentes tramitaciones ágiles y con garantías. Si la situación del Concello no es más grave es gracias al trabajo responsable de los pocos funcionarios y personal laboral que todavía “resiste”. “Como ejemplo de esto, basta citar que llevamos sin Técnica de Administración General (TAX) y sin Arquitecto Técnico Municipal titulares desde hace varios años, ambos funcionarios imprescindibles para el funcionamiento del área de Urbanismo, el cuadro de la Policía Local, de por sí escaso, lleva meses funcionando con un solo funcionario en la calle y una funcionaria en la oficina, la Interventora Municipal, otra pieza llave en el organigrama municipal lleva interina casi un año desde que la titular decidió dejar el Concello por el ambiente de trabajo imposible fomentado desde la Alcaldía. Podríamos seguir con el funcionariado, pero otro tanto sucede con los trabajadores y trabajadoras laborales, hasta el punto de que el Concello tuvo que contratar a una empresa de fuera de Galicia para realizar las tareas de desbroce de cunetas, caminos, etc., que siempre se hicieron con medios propios”.

“Resulta evidente, como hemos denunciado desde Manifesto Miñor en reiteradas ocasiones, la incapacidad del Sr. Ferreira para el diálogo y los consenso, también con las personas trabajadoras municipales, teniendo un trato autoritario y despreciativo con su trabajo, incluso, modificando por decreto los convenios colectivos. Todo esto sumado a la ya escuálida plantilla del Concello, que lleva años sin reponer las bajas, jubilaciones, etc., nos llevan a la paralización o ralentización de la gestión municipal. Ignora el Sr. Ferreira que un Concello como Gondomar con casi 17.000 habitantes de hecho genera una cantidad de trabajo administrativo que con la plantilla que tenemos no es posible gestionar con agilidad. Un Concello no funciona sin organización interna, sin coordinación con el Gobierno Municipal y respetando el trabajo del funcionariado y personal laboral. Pues bien, en el BOP del 6 de octubre pudimos comprobar que el gobierno de Don Paco Ferreira dejó caducar varias convocatorias de oferta de empleo público para reponer gran parte de ese funcionariado y personal laboral que tanto necesitamos. Lo peor es que probablemente pasados los plazos de las convocatorias, ahora no va a ser posible sacar la totalidad de la reposición”, concluye Araújo.