Manifesto Miñor se queda solo defendiendo la necesidad de construir vivienda pública en Gondomar

La mayoría de la Corporación Municipal (PP-BNG absteniéndose y PSOE votando en contra), tal como quedó hoy claro, sigue siendo refractaria a las demandas mayoritarias y notorias de la sociedad que lleva meses movilizándose y reclamando en las plazas y en las calles del País el derecho a una vivienda digna.

Volvieron a rechazar la moción de Manifesto Miñor con los mismos argumentos de hace nueve meses de ceder a la Xunta de Galicia terrenos municipales en la finca de “Casa Peralba”, así como de iniciar las gestiones necesarias para comprar las viviendas en construcción, paralizadas hace más de 40 años, en la antigua “Fábrica de Piña”, ambos inmuebles con condiciones óptimas para crear un importante banco de viviendas públicas que en el Concello de Gondomar que bien podrían pasar de las 60 viviendas.

“La gravedad política de semejante postura lo es aún, pues conociendo dicha demanda social, se limitaron a desacreditar la moción de Manifesto Miñor, calificada de ocurrencia por el Sr. Alcalde, sin presentar una sola alternativa en positivo. Su argumentario fue tan simple como insultante para las personas que padecen el problema: Casa Peralba no es el sitio adecuado pues piensan que la vivienda pública puede afear el entorno, como si no fuera posible integrarlo todo; y en el caso de las viviendas de la Fábrica de Piña, pues que se trata de una negociación muy compleja con los actuales propietarios. Fiando la construcción de vivienda pública en Gondomar a un PXOM que nada sabemos de él a día de hoy, y que en el mejor de los casos, en menos de 5 o 10 años no estaría en vigor”, afirma Antonio Araújo.

Eso sí, en la moción presentada por el BNG de apoyo a la huelga del próximo día 11-N que tiene que ver precisamente con la demanda de vivienda pública, PSOE-BNG votaron a favor. Ya le explicarán esta contradicción a los cientos de personas que demandan vivienda pública en Gondomar y comarca. Para Manifesto Miñor la conclusión resulta evidente. No hay interés político y social en un asunto tan importante. La pregunta que Manifesto Miñor se hace es muy sencilla: ¿qué problema había en aprobar la moción de Manifesto Miñor y con el apoyo mayoritario de la Corporación Municipal comenzar las gestiones ante la Xunta de Galicia y también con los propietarios del edifico Piña?”, finaliza Araújo.