Martín, 16 años, autismo y una pasión por el motor que lo llevó a lo más alto del podio junto a su padre

Martín Martínez tiene 16 años, adora el mundo del motor y una memoria extraordinaria para recordar los resultados de las competiciones en las que participó su padre durante décadas. Hace unos días, esa pasión lo llevó a dar un paso más: sentarse por primera vez en el asiento de copiloto de José Antonio Martínez en el II Rallysprint de Lobios. La experiencia no pudo tener mejor final: padre e hijo se proclamaron primeros de su categoría, la Agrupación 5, a bordo de un Fiat Seicento amarillo.

Martín tiene autismo y su historia es también una oportunidad para recordar que todas las personas tienen capacidades, talentos e intereses que merecen espacio para desarrollarse. En su caso, la memoria, la concentración y el conocimiento del mundo del motor forman parte de sus fortalezas. Ahora, además, puede añadir una victoria deportiva a su experiencia como copiloto y la ilusión de volver a competir con su padre.

El alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, recibió a ambos en el Salón de Honores de la Casa del Concello para felicitarlos por el resultado y reconocer especialmente a Martín. Durante el encuentro, le hizo entrega de una medalla al mérito deportivo después de escuchar asombrado como el chico contaba su gesta: la carrera no estuvo exenta de dificultades. Después de las verificaciones del viernes y de los entrenamientos del sábado por la mañana, comenzaron a competir por la tarde. En uno de los primeros tramos, un vehículo que circulaba delante de ellos les dificultó el paso y, en otra pasada, tuvieron problemas con el calentamiento del sistema de refrigeración. Pero continuaron hasta completar la prueba y conseguir la victoria.

De hecho, la llegada al parque cerrado se convirtió en una auténtica celebración que Jose colgó en sus RRSS, descorchando una botella de champán casi sin poder contener las lágrimas de alegría

Preguntado por el alcalde sobre cómo se sentía al ganar junto a su padre, respondió con un sencillo “sí” que no precisaba de muchas más explicaciones. “Tanto O Porriño como tu padre estamos muy orgullosos de lo que hicisteis”, le aseguró Alejandro Lorenzo.

“Estamos encantados de defender los colores de O Porriño por toda Galicia, toda España y donde nos haga falta”, asegura José Antonio.

Martín está estudiando un ciclo de formación profesional de Automoción y ya piensa en participar en más carreras con su padre. Su primera experiencia como copiloto demuestra también que el deporte puede ser un espacio para descubrir capacidades, alimentar vocaciones y compartir objetivos.