El Bloque Nacionalista Galego (BNG) alertó este lunes en el Pleno de Vigo que el Gobierno de Abel Caballero solo ejecutó el 43% del presupuesto del Concello hasta el tercer trimestre del año. Su portavoz municipal, Xabier P. Igrexas, estimó que, al ritmo actual, van a quedar alrededor de 180 millones de euros sin gastar al cierre de año, superando la “inejecución récord” de los últimos ejercicios.
“Desde el BNG llevamos años advirtiendo que Vigo padece un gobierno que confunde la gestión pública con la producción de eventos”, valoró Igrexas en la sesión plenaria, afirmando que Caballero “está más preocupado por los titulares que por el bienestar real y material de la mayoría social” de la ciudad. “Sus presupuestos son de cartón piedra”, resumió.
El portavoz nacionalista recordó que el informe de ejecución presupuestaria refleja una “radiografía exacta” de la gestión del Gobierno local. “Su política se construye sobre el humo de la propaganda, pero se hunde cuando la comparamos con la frialdad implacable de los datos”, aseguró en respuesta a la intervención del concejal de Hacienda.
Igrexas afeó los recurrentes anuncios de Caballero sobre los elevados presupuestos de la ciudad, recordando que esta falta de ejecución se incrementa cada año. “¿De qué sirve tener el mayor presupuesto de la historia si son incapaces de gestionarlo?, cuestionó, señalando que más de la mitad del presupuesto municipal “sigue en un cajón mientras las necesidades de los vecinos de Vigo siguen sin ser atendidas”.
El portavoz municipal del Bloque destacó el capítulo 6, relativo a las inversiones, como prueba de esta “parálisis” del Gobierno de Caballero. Apuntó que, de los 70,5 millones de euros proyectados en las cuentas, solo fueron ejecutados 13,5 millones hasta septiembre. “Más del 80% de las inversiones prometidas, de lo que anuncian en ruedas de prensa semanales con infografías a todo color, son papel mojado”, valoró.
La mitad de los recursos sociales sin ejecutar
A ese respecto, criticó en especial la falta de ejecución de las partidas sociales, con un 52%, a pesar del contexto de emergencia habitacional y de desigualdad en Vigo. “Tener la mitad de los recursos sociales sin ejecutar a estas alturas del año no es un error contable; es una decisión política que revela la absoluta falta de empatía y prioridad social del desgobierno de Abel Caballero”.
Advirtió al igual que el gasto relativo a servicios públicos solo llegó en septiembre hasta el 43% mientras que el presupuesto destinado para producción de bienes públicos de carácter preferente, como cultura, deporte y educación, fue del 41%.
“Gobernar no es colocar un decorado para que el alcalde se haga fotos, es transformar la vida de la gente”, defendió Igrexas, llamando a “movilizar cada euro disponible” para fortalecer los servicios públicos, garantizar el acceso a la vivienda, dinamizar los barrios y parroquias de Vigo y proteger a las personas más vulnerables.
El portavoz municipal del BNG concluyó que el informe de ejecución representa un “suspenso clamoroso” de la gestión económica de Caballero y también “una prueba del agotamiento de un modelo político basado en el escaparatismo”. Demandó en contraposición un gobierno que trabaje con “rigor” y que “ejerza sus competencias al 100% y no al 43%”.
Auditoría de las pérdidas de agua
Durante la sesión plenaria, el frente nacionalista rechazó que el grupo municipal del PSOE insista en la construcción de un nuevo embalse y de trasvases frente al problema de la sequía, insistiendo en la necesidad de actuar primero sobre las pérdidas en la red de abastecimiento. A través de una enmienda a la moción socialista, el BNG volvió a exigir una auditoría para conocer las pérdidas de agua y realizar actuaciones de mejora. Cuestionó así los datos del Gobierno local, que reducen estas fugas a un 6% sin aportar ningún informe. “Demuéstrenlo con algún documento, no con declaraciones enlatadas de su portavoz”, retó Igrexas al alcalde.
El portavoz municipal del Bloque afeó también que el PSOE intentara ocultar la demanda de un nuevo embalse y trasvases, que afectarían a otros ayuntamientos como Ponte Caldelas o Fornelos de Montes, incluyendo un acuerdo donde habla de la “alternativa seleccionada” en un estudio técnico elaborado por el Gobierno español en lugar de las actuaciones concretas.
En la enmienda nacionalista volvieron a exigir además que se reutilicen las aguas residuales para usos urbanos, como arroyo de parques y baldeos, e industriales o agrarios, así como aprovechar las aguas pluviales y su separación de las aguas residuales en la red de saneamiento, que en estos momentos se realiza solo en una parte mínima de la red.

