La Mancomunidad del Baixo Miño denuncia la saturación de los autobuses

La Mancomunidad Intermunicipal del Baixo Miño mantuvo una reunión para analizar las carencias del nuevo proyecto de transporte público de la Xunta de Galicia y acordar una posición conjunta ante una propuesta que afecta a la movilidad de toda la comarca. Los ayuntamientos de A Guarda, O Rosal, Tui y Tomiño, que presentaron alegaciones al proyecto, advierten de que el diseño previsto no supone una mejora del servicio actual ni resuelve los problemas que los vecinos sufren a diario.

Como principal acuerdo del encuentro, la Mancomunidad solicita una reunión conjunta de los cuatro ayuntamientos con la Dirección Xeral de Mobilidade antes de la aprobación definitiva del proyecto y la incorporación de las alegaciones presentadas. Los municipios consideran imprescindible que la Xunta escuche las demandas del territorio y revise la propuesta antes de consolidar un servicio que sigue sin responder a las necesidades de la comarca.

Durante la reunión, los miembros de la Mancomunidad pusieron en común las numerosas quejas de los vecinos, que acuden a los ayuntamientos para protestar por las deficiencias del transporte. Según trasladaron, hay líneas en las que el autobús ya va completo en la tercera parada y situaciones que se repiten a diario, con más de cien personas esperando en Vigo para coger el bus. A estas quejas se suman vídeos de autobuses llenos, con personas viajando de pie, que evidencian la saturación del servicio. Los ayuntamientos denuncian que estos problemas forman parte de la realidad cotidiana de las personas usuarias y que la nueva propuesta no ofrece soluciones para corregirlos.

Las alegaciones municipales reclaman la reorganización de las líneas a los hospitales Álvaro Cunqueiro y Meixoeiro para ofrecer conexiones más eficientes; el refuerzo del transporte con el campus universitario de Vigo y el ajuste a los horarios lectivos; el rediseño de la línea semidirecta y más servicios durante los fines de semana. Incluyen también la mejora de la conectividad interior mediante servicios circulares que conecten las parroquias, incorporen el núcleo urbano de O Rosal y articulen el territorio rural, así como la garantía de accesibilidad, junto con la modernización y la transparencia de la información sobre el servicio.

En este último ámbito, se insiste en la necesidad de disponer de información clara, visible y actualizada en las propias paradas sobre las líneas, los recorridos y los horarios, así como de comunicar los cambios y las incidencias. Los vecinos precisan saber qué autobús puede coger, a qué hora pasa y hacia dónde se dirige, con información accesible también para quien no utiliza herramientas digitales. Los ayuntamientos consideran que facilitar estos datos es una obligación básica del servicio y una condición necesaria para poder utilizarlo con confianza.

La Mancomunidad reclama que la Xunta aborde estos problemas con los cuatro ayuntamientos antes de aprobar definitivamente el proyecto. Las quejas que llegan a las administraciones locales evidencian que el servicio actual es insuficiente, y la nueva concesión debe servir para corregir esas carencias y garantizar los desplazamientos de los vecinos.