El diputado del BNG Brais Ruanova emplazó a la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, a, “por una vez en su vida, anteponer los intereses de la gente por encima de los intereses de las empresas”, reclamándole que “ejerza de gobierno” y atienda las cerca de 50.000 alegaciones presentadas contra las centrales hidroeléctricas reversibles de agua marina proyectadas en Portecelo (O Rosal) y Fonte das Mañas (Oia).
En una pregunta formulada durante el Pleno del Parlamento, Ruanova le reclamó además a la conselleira que “no se escude detrás de las técnicas y de los técnicos” de la Consellería a la hora de tomar decisiones políticas sobre dos proyectos que son “una broma de mal gusto”, que carecen de rigor técnico, y que constituyen una “temeridad medioambiental” y una “agresión especulativa” con afección en la Serra da Groba.
“Pretenden almacenar casi tres millones de metros cúbicos de agua salada allí donde hay acuíferos de agua dulce de los que se abastece la población local, pretenden movilizar toneladas de tierra en un espacio declarado de interés geológico y pretenden atentar también contra el litoral”, advirtió.
Ruanova consideró que, junto a la amenaza medioambiental que suponen estas dos centrales, la “falta de rigor técnico” debería ser “justificación suficiente” para desestimar su tramitación. Denunció, en este punto, la fragmentación “artificial y milimétrica” de los proyectos para evitar la evaluación ambiental ordinaria.
Prueba de eso es que las dos centrales hidroeléctricas reversibles, añadió, comparten el mismo ingeniero redactor, el mismo perfil corporativo y la misma infraestructura de evacuación. Además, precisó, ambas incluyen como aval técnico un documento japonés de 1999 sobre una planta piloto en Okinawa “que ignora por completo la realidad geológica y ambiental de nuestro territorio”.
Tras subrayar la relación de un ex dirigente del PP con estos dos proyectos y ante la respuesta por parte del Gobierno de Rueda, el diputado nacionalista emplazó a la conselleira a “no olvidar que ocupa una silla en el Consello de Gobierno de la Xunta, no una silla en el consejo de administración de una empresa”.
“No puede escudarse siempre detrás de las técnicas y de los técnicos de la Consellería, porque usted tiene que ejercer del gobierno. Y si no, ahórrele a los gallegos y a las gallegas los 80.000 euros que cuesta mantenerla de conselleira y deje en manos de los y de las técnicas la Consellería”, sostuvo.
El debate en el Pleno en torno a las centrales en el Baixo Miño fue seguido desde la tribuna de invitados por un grupo de vecinos de la comarca, entre los que se encontraba la alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández. Tras el debate en el hemiciclo la delegación vecinal trasladó directamente a la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, sus inquietudes en torno a los proyectos.

