El BNG reclama un cambio radical en el modelo de movilidad de Vigo

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo reclama un cambio radical en el modelo de movilidad de la ciudad para reducir la dependencia del vehículo privado y recuperar espacio público para las personas. En el marco del Día Europeo de la Movilidad y del Día Mundial Sin Coches, el portavoz municipal nacionalista, Xabier P. Igrexas, advirtió de que Vigo continúa estando “diseñada para los coches” y defendió una política basada en el transporte público, la movilidad activa y la intermodalidad.

Igrexas destacó que Vigo cuenta con más de 214.000 vehículos, a los que se suman alrededor de 100.000 que entran diariamente desde fuera de la ciudad, mientras el transporte público representa apenas el 20% de la movilidad y el bus urbano perdió 1,3 millones de viajeros desde 2019.

El portavoz municipal del BNG alertó de las consecuencias de este modelo sobre la calidad de vida y la salud: entre 600.000 y 750.000 toneladas anuales de CO₂, niveles de calidad del aire por debajo de las recomendaciones de la OMS, exceso de ruido para 7 de cada 10 viguesas y vigueses, 56 horas anuales perdidas en atascos, más de 2.000 accidentes y alrededor de 200 atropellos cada año.

“Esta ciudad precisa una política de movilidad radicalmente distinta a la del desgobierno de Abel Caballero”, afirmó Igrexas. “Vigo tiene que dejar de ser una ciudad de coches para recuperar espacio para las personas”, añadió.

Más bus y alternativas reales al coche

“Frente a un alcalde resignado a que los coches sigan devorando el futuro de la ciudad, el BNG apuesta por cambiar de modelo”, defendió Igrexas. La alternativa del Bloque pasa, en primer lugar, por mejorar el transporte público. El frente nacionalista propone recuperar las más de 250 frecuencias recortadas desde la pandemia, crear una gran línea Cero entre Navia y Teis y aprobar un nuevo mapa de líneas que conecte barrios y parroquias, con frecuencias de 20 minutos en los días laborables.

El BNG reclama también mejores conexiones con los hospitales, la Universidad, los polígonos, el aeropuerto y las estaciones, reforzar el servicio nocturno, reducir el precio del billete, ampliar las bonificaciones e introducir dos trasbordos gratuitos por hora. A estas medidas añade carriles bus-taxi y prioridad semafórica, así como avanzar hacia la remunicipalización del bus urbano frente a un nuevo contrato privatizado que amenaza con “volver a hipotecar la ciudad con un servicio claramente insuficiente”.

En paralelo, Igrexas defiende alternativas reales al vehículo privado, con aparcamientos disuasorios, más espacio peatonal e impulso de la bicicleta y de los vehículos de movilidad personal, así como iniciativas como el metrominuto y el biciminuto que ya funcionan con éxito en otras ciudades.

Intermodalidad y ferrocarril

El tercer eje de la propuesta nacionalista es la intermodalidad, conectando tren, bus, estación marítima y aeropuerto. En este ámbito, el BNG reclama también al Gobierno español el cumplimiento del acuerdo de investidura con el BNG para avanzar en la implantación de las cercanías ferroviarias en Vigo en esta legislatura y acometer mejoras urgentes en los actuales servicios de media distancia.

“Cambiar la movilidad no es simplemente cambiar cómo nos desplazamos. Es decidir qué ciudad queremos ser”, señala Igrexas. “Hay que escoger entre una ciudad en la que el coche ocupa todo el espacio, o una ciudad en la que el espacio público vuelve a estar al servicio de las personas”.

El portavoz municipal del BNG sintetizó la propuesta nacionalista como un modelo de “Nuevo Vigo: una ciudad más habitable, más verde y más segura”. “Una ciudad para vivir, y no apenas para circular”, concluyó.