El BNG exige “luz y taquígrafos” sobre el contrato del Sergas con Povisa antes de negociar un nuevo acuerdo

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) exige a la Xunta de Galicia “luz y taquígrafos” sobre el contrato del Sergas con Ribera Povisa antes de negociar un nuevo acuerdo, ante el vencimiento del actual en abril de 2027. El frente nacionalista insiste en la urgencia de una auditoría sobre el uso de los 100 millones de euros públicos que recibe el hospital privado, que viene de declarar beneficios récord en 2025 pese a la pérdida de población adscrita y el empeoramiento de la asistencia sanitaria y de las condiciones laborales.

Así lo reclamaron este viernes en rueda de prensa la diputada y portavoz de Sanidad del BNG, Montse Prado, y el portavoz municipal en Vigo, Xabier P. Igrexas, que reiteraron la demanda de absorber Povisa para que las 100.000 personas adscritas del área reciban atención sanitaria en la red pública. “No tiene sentido seguir financiando con dinero público un negocio privado que crece cuanto peor atiende a la gente”, valoró Prado.

La diputada nacionalista consideró una evidencia que Povisa se “enriquece a costa de nuestra salud” el hecho de que el hospital privado declare beneficios de 7,4 millones de euros el pasado año, un 1.200% más que en el anterior ejercicio, cuando tiene una “continua fuga de enfermas y profesionales”. A ese respecto, criticó que el Gobierno de Rueda haya incrementado los recursos públicos a este centro en un 20% desde el año 2019 a pesar de que perdió en ese mismo período 30.000 personas adscritas en el área sanitaria, de ellas 8.000 solo en el último año.

Prado afirmó que este hospital privado, propiedad del grupo francés Vivalto Santé, engorda su cuenta de resultados a costa de unas listas de espera “interminables”, de utilizar profesionales que llegan en avión para operar a enfermas que no conocen y a los que no le hacen seguimiento, de prescindir de especialistas en cardiología y dermatología, y de contar con ratios de personal muy por debajo de los mínimos de la pública.

Acusó en ese sentido a la Xunta de “utilizar la sanidad pública como un cajero automático” en beneficio de esta multinacional, y denunció la “opacidad” sobre los acuerdos del Sergas con este centro privado, negando el acceso de los grupos parlamentarios a esta información, y alertó sobre los numerosos contratos menores “a dedo” además del contrato. “Es claro que el PP está del lado de los accionistas en lugar de las gallegas y gallegos”, resumió, recordando que el 90% de la cifra de negocio de Povisa proveen de estos fondos públicos.

Anomalía

En la misma línea, el portavoz municipal del BNG señaló la “anomalía” de mantener el contrato con Povisa por convertir “en rehenes” a 100.000 personas del área sanitaria, entre ellas muchos miles de viguesas y vigueses, para “alimentar el lucro” de una empresa privada en manos de capital extranjero. “La salud convertida en materia prima para la especulación y el lucro de multinacionales”, censuró.

Igrexas aseguró que las recientes declaraciones del conselleiro de Sanidade sobre el nuevo contrato “solo provocan alarma” ante la “precariedad laboral y asistencial” en el centro privado. Consideró que la única receta para poner fin a “esta dinámica de privatización” pasa por incorporar Povisa en la red pública. “Sería un paso decisivo e imprescindible para revertir las nefastas políticas con las que el PP convirtió el área de Vigo en la zona cero del destrozo sanitario”, afirmó, llamando a atender el “clamor unánime” de las masivas movilizaciones sanitarias de los últimos años en Vigo.

“Las viguesas y vigueses no merecen seguir siendo castigadas con una sanidad a dos velocidades y convertida en fuente de negocio de empresas privadas”, remachó en referencia a Povisa donde, recordó, trabajó durante 30 años con un puesto de alta responsabilidad la actual presidenta y candidata del PP a la Alcaldía de Vigo.