El BNG insta a la Mancomunidad del Val Miñor a poner fin a la contaminación de la Foz

El Bloque Nacionalista Galego llevará al próximo pleno de la Mancomunidad del Val Miñor una moción para reclamar la puesta en marcha inmediata de un estudio integral de la contaminación de la Foz y de la ensenada del Miñor que permita poner fin a un problema que se prolonga desde hace décadas.

Los portavoces municipales de Baiona y Gondomar Manuela Rodríguez e Iago Pereira, representantes del BNG en la Mancomunidad, junto con Xavier Rodríguez, portavoz en Nigrán, denuncian que, a pesar de los sucesivos anuncios realizados en los últimos años, “la realidad es que el problema continúa sin una solución definitiva y la Foz del Miñor sigue sufriendo las consecuencias de la contaminación”.

Denuncian que “estamos ante un espacio natural de enorme valor ambiental, paisajístico, social y económico para todo el Val Miñor, pero llevamos demasiados años acumulando promesas de diagnósticos y anuncios de actuaciones”. Y señalan que ahora son precisas “actuaciones inmediatas para revertir el problema de una vez por todas”.

Una situación que no es nueva

La Foz es desde el 2006 una de las pocas zonas de Galicia cerradas al marisqueo por los altos niveles de la bacteria E.Coli, y ya en 2018 una evaluación microbiológica del impacto de las aguas residuales fecales en el estuario del Miñor evidenció importantes problemas de contaminación.

Seis años después, la sucesión de episodios de prohibición del baño en arenales de Baiona producidos este verano evidencian la persistencia e incremento de un grave problema de contaminación y la necesidad de conocer el origen y actuar sobre sus causas. Desde el BNG afirman, “no basta con actuar sobre las consecuencias de la contaminación; hay que localizar las causas y acometer las mejoras necesarias para atajarlas”.

La formación nacionalista considera que entre las cuestiones que deben ser analizadas están los efectos de la creciente presión de las actividades residenciales, industriales y turísticas en el conjunto del Val Miñor sobre las redes de saneamiento y depuración así como las deficiencias de la estación depuradora de Gondomar.

Una realidad que además de apuntar a unas infraestructuras mal dimensionadas para las necesidades actuales, muestra también la dejadez ambiental continuada de los gobiernos -del PP y del PSOE- en los ayuntamientos miñoranos, en la Mancomunidad y, nombradamente, en la Xunta de Galicia.

Pasar de los anuncios a los hechos

En 2019 la Mancomunidad anunciaba la promoción y financiación de un estudio para identificar y cuantificar los focos contaminantes y proponer soluciones. Pero nada se hizo. En mayo de 2022, los alcaldes de Baiona, Gondomar y Nigrán anunciaban la contratación de un nuevo estudio sobre el impacto de la contaminación microbiológica en la Foz y en el río Miñor, que nunca llegó a realizarse.

Es por ello que los representantes nacionalistas consideran “imprescindible que la Mancomunidad asuma su responsabilidad e impulse de inmediato las acciones necesarias que permitan pasar, por fin, de los anuncios a los hechos”.

En esa línea, la moción del Bloque insta a activar la actuación de “regeneración ambiental y mejora ecológica de la ensenada del Miñor”, que forma parte del Plan de Actuación Integrado (PAI) “Val Miñor 15 minutos”, aprobado hace varios meses, que contempla para cuyo fin una dotación de 400.000 euros de los fondos europeos FEDER. Unos recursos que para los nacionalistas representan “un instrumento que hay que aprovechar de inmediato”, e instan a que “no acaben convertidos en un anuncio más y que finalmente no se apliquen y se acaben perdiendo”.

Con esta iniciativa, el BNG reclama que la Mancomunidad del Val Miñor impulse “de una vez por todas” el estudio integral y actualizado sobre la contaminación de la Foz y de la ensenada del Miñor, identificando todos los focos existentes y determinando las actuaciones necesarias para su corrección.

Los portavoces del BNG en Baiona, Gondomar y Nigrán recuerdan que “la Foz del Miñor es patrimonio de todos y tenemos la obligación de protegerla”. Insisten en que “ya no valen más anuncios ni más promesas, es el momento de actuar, coordinar las administraciones y poner los medios necesarios para recuperar un espacio que lleva demasiado tiempo esperando acciones que permitan una solución definitiva”, concluyen.