El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo llevará al próximo Pleno municipal una moción con una batería de 21 propuestas concretas para mejorar la atención a las personas sin hogar y combatir la pobreza y la exclusión social en la ciudad, reclamando un cambio radical en el enfoque de las políticas sociales y una mayor cooperación entre el Concello y la Xunta.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, señaló que Vigo tiene “alrededor de 200 personas sin hogar” y más de 60.000 personas en riesgo de pobreza o exclusión social, frente a la imagen de ciudad sin problemas sociales que proyectan tanto el Gobierno municipal de Abel Caballero como la Xunta del Partido Popular. “El sinhogarismo no es un problema de seguridad o de limpieza, es la cara más cruel de la desigualdad y de la falta de vivienda. No hablamos de orden público, hablamos de justicia social”, afirmó.
Desalojo de la estación de buses
Igrexas se refirió expresamente al reciente desalojo de la estación de buses, realizado en el día de ayer con un dispositivo de la Policía Nacional y sin garantizar alternativas habitacionales efectivas y dignas para las personas que allí pernoctaban.
Para el portavoz nacionalista, esta actuación “insiste en la deshumanización de las personas empobrecidas” y no constituye un hecho aislado, sino que se suma a anteriores desalojos, como el de la antigua fábrica de Pescanova en la calle Jacinto Benavente, y a la situación de degradación de la antigua terminal de buses de la Avenida de Madrid.
Cambio de modelo
El BNG considera necesario superar un modelo de atención “asistencialista, fragmentario e insuficiente” y avanzar hacia una política social que actúe sobre las causas estructurales de la pobreza y garantice autonomía, inclusión y derechos. Para eso, el frente nacionalista reclama más recursos y medios, así como una cooperación efectiva entre las distintas administraciones.
La moción del BNG propone 21 medidas concretas para dar una respuesta integral a la pobreza, al sinhogarismo y a la exclusión social en la ciudad. Entre las propuestas figura crear un Comité de Emergencia Social para coordinar la actuación de Xunta y Concello que cuente con un Plan de Acción Urgente, reforzar los servicios sociales del Concello y ampliar el albergue municipal, garantizar alternativas habitacionales cuando no haya plazas y mejorar la atención de calle. También se reclama incrementar y redefinir las ayudas municipales, recuperar las AEFAS, avanzar hacia una renta social municipal e impulsar un programa estable de alimentos.
A la Xunta se le pide crear vivienda social de emergencia, financiar nuevos recursos residenciales, activar en Vigo los programas contra el chabolismo y la infravivienda y reformar la ley de Inclusión. Completa el paquete la demanda al ejecutivo gallego de refuerzo de los servicios sociales comunitarios y de las medidas de apoyo a las personas y hogares en situación de vulnerabilidad.
“Concello y Xunta tienen que dejar de pasarse la responsabilidad como una patata caliente y sentarse a cooperar para dar respuestas”, exigió Iglesias.
El portavoz municipal del BNG ironizó con que las políticas sociales “no lucen” y que sacar una persona de la pobreza “no se puede inaugurar”, ni ayudarla en cuestiones básicas como la alimentación “no se presta a primeras piedras”, pero defendió que esa debe ser precisamente la prioridad de las administraciones públicas.
“Humanizar” de verdad
El BNG defiende que la respuesta al sinhogarismo no puede consistir en “expulsar a las personas de las calles, desalojándolas sin alternativas o convirtiéndolas en un problema que hay que ocultar”, sino en garantizar derechos, dignidad y oportunidades.
“La ciudad es mucho más que un espacio o un territorio: es una comunidad humana. Y no hay nada más importante que utilizar los inmensos recursos y capacidades de las administraciones para lograr que nadie quede atrás”, afirmó.
La moción que el BNG defenderá en el próximo Pleno recoge 21 medidas dirigidas tanto al Concello como a la Xunta, con la finalidad de reforzar la atención a las personas sin hogar, mejorar las alternativas habitacionales y avanzar en una respuesta integral frente a la pobreza y a la exclusión social. “Frente a la aporofobia, en los discursos o en los hechos, el BNG defiende humanidad, solidaridad y justicia social. Vigo no necesita más invisibilización de la pobreza: necesita políticas públicas para combatirla”, enfatizó Iglesias.
“Humanizar Vigo no es adornar las calles, sino garantizar algo tan básico como que no haya personas condenadas a malvivir y mal morir en ellas”, resumió el portavoz municipal nacionalista.

