El Concello de Salceda de Caselas homenajea a Dolores Ferreiro Quintas por su 103 aniversario. Dolores, conocida cariñosamente por todos como Lola, viene de convertirse oficialmente en la persona de mayor edad de todo el municipio. La alcaldesa, Loli Castiñeira, junto con la concejala de Bienestar Social, Selene González, hicieron entrega de un recuerdo institucional a esta vecina extraordinaria, quien destaca por su amabilidad, lucidez y un espíritu curioso que mantiene intactas sus ganas de seguir aprendiendo cada día.
Lola nació en Salceda en el seno de una familia marcada por su tiempo: hija de guardia civil republicano, creció atravesando el impacto de las diferentes guerras, el desamparo de la pobreza y el hambre de la época, viendo además como algunos de sus hermanos tenían que tomar el camino de la emigración siendo menores de edad. Sin embargo, Lola decidió quedarse y abrirse paso con su propia fuerza. Mujer adelantada a su época y con una visión profundamente emprendedora, aprovechó la oportunidad para formarse unos días en Salceda con un peluquero que venía desde Barcelona aprendiendo a hacer la típica permanente tan de moda en la época. Con esas pequeñas nociones y muchas ganas comenzó con sus primeras clientas en Ourense, lugar donde destinaron a su marido guardia civil y donde vivieron un par de años. Posteriormente se mudaron a Redondela, donde asentó su verdadera peluquería dentro de un momento en el que en la villa apenas existía otro establecimiento del sector y una barbería. El éxito económico y la independencia financiera que alcanzó permitieron incluso que su marido pudiera dejar la Guardia Civil para dedicarse a otras tareas profesionales y comprar una vivienda en Vigo donde pasaron los años de infancia y juventud de sus hijos. Lola luchó encarecidamente para que sus hijos pudieran estudiar en épocas de muchas dificultades económicas priorizando la libertad intelectual y económica del futuro frente a otras necesidades del presente, insistiéndoles siempre en que “cuanto más conocimiento tengáis menos podrán mandar en vosotros”.
Madre de dos hijas y un hijo y rodeada de nietas y nietos, la trayectoria de Lola es un constante ejercicio de autonomía y resolución. Cuando su marido comenzó a tener problemas de visión, Lola no lo dudó: a los 52 años sacó el carné de conducir para asumir las riendas de la movilidad familiar, manteniéndose al volante hasta los 95 años. Viuda desde los 80 años, lleva más de dos décadas viviendo de manera totalmente independiente en la casa de planta baja que construyeron en su Salceda natal, un hogar diseñado para garantizar la accesibilidad tanto de los más pequeños como de los mayores a la que se mudaron una vez jubilados.
En esta etapa de su vida, la mujer más longeva de Salceda sigue disfrutando de una salud envidiable y a pesar de que no puede tener la misma actividad constante, ella misma cuenta como hace ejercicios de rehabilitación tres veces al día para mantenerse ágil y lo más independiente posible. Lola mantiene su pasión por la repostería, elaborando personalmente sus conocidas pastas y dulces para obsequiar a cuantas visitas recibe en su casa. Junto a esto, su inquietud intelectual o como ella indica (la necesidad de la época te hacía ser ligera y astuta) la llevó a descubrir con la misma energía la literatura pasados los 80 años, dedicando desde entonces hasta hace muy poco gran parte de su tiempo a la lectura y al conocimiento.
Con una mirada lúcida y crítica sobre la evolución de la sociedad, Lola analiza con frecuencia la suerte que tienen las mujeres actuales en comparación con las restricciones del pasado. Valorando la libertad de movimiento, la capacidad de tener un negocio propio o la posibilidad de vestir como se quiera, celebra especialmente las muestras públicas de afecto y cariño entre las parejas, cosas prohibidas en su juventud. De la misma manera, observa con orgullo la transformación de Salceda de Caselas, una villa que vio crecer, hacerse más diversa y que hoy define como un lugar limpio, cuidado y lleno de flores.
Durante el acto, la regidora Loli Castiñeira subrayó que “recibir a la mujer de mayor edad de nuestro ayuntamiento es conectar directamente con la historia viva y con la dignidad de las mujeres de nuestra tierra. Su elegancia, lucidez y su mente abierta son una lección constante para todas y todos nosotros”. Por su parte, la concejala de Bienestar Social Selene González destacó la importancia de visibilizar referentes de envejecimiento activo como el de Lola, quien demuestra que la curiosidad y el deseo de aprender no tienen fecha de caducidad y son un ejemplo claro para romper con los prejuicios sobre el edadismo.
Con este reconocimiento, el Concello de Salceda de Caselas rinde tributo a más de un siglo de vida lleno de valentía, trabajo y pensamiento libre, celebrando la presencia de una vecina que sigue siendo un orgullo para todo el municipio.

