El BNG de Gondomar mantuvo esta semana un encuentro con la Junta Directiva del Club Deportivo Vincios para conocer de primera mano cómo afecta a sus instalaciones el convenio firmado por el Concello de Gondomar con el Consorcio de la Zona Franca de Vigo para el desarrollo de la II fase del polígono industrial de A Pasaxe.
Durante la reunión, la Presidenta del Club, Beatriz Fernández, trasladó la preocupación de la directiva y del conjunto de socios y entidades colaboradoras por el futuro del campo de fútbol y de la actividad deportiva, a las puertas del inicio de temporada, ya que el terreno de juego está incluido en la superficie afectada por la expropiación para la parcelación del polígono.
Una situación que conocen a través de la prensa y de la información que les traslada la Comunidad de Montes de Vincios, propietaria del terreno que el Club tiene en cesión, sin que desde el Concello se pusieran en contacto para informarles de lo que va a suceder con el campo ni para explicarles la planificación prevista. Y tampoco recibieron respuesta a la petición de reunión con el alcalde que tienen solicitada desde el mes de junio.
La portavoz municipal del BNG, Manuela Rodríguez, lamentó que, una vez más, se repita la misma forma de actuar por parte del alcalde: muchos anuncios en las redes sociales y en los medios, pero cero interlocución directa con los colectivos y entidades afectadas por sus decisiones. Una conducta que consideran inaceptable ya que está en juego la continuidad de una instalación deportiva y de la actividad de la entidad que la utiliza.
Pero para el BNG es aún más lamentable que el alcalde haya decidido cederle gratuitamente a Zona Franca el aprovechamiento de todo el suelo urbanizable sin reservarse el 10% que por ley le correspondería al Concello: “¡nada más y nada menos que 38.800 metros cuadrados! Una superficie donde cabrían hasta 5 campos de fútbol 11 de los de partidos internacionales”, explica Rodríguez. “Algún día tendrá que explicar qué beneficio saca a cambio”.
De quedar el Concello con ese 10%, no solo se aseguraría el espacio para una gran dotación deportiva. También daría para otro equipamiento municipal o para poner terreno a disposición de otras administraciones: para la construcción de una escuela infantil como servicio de conciliación para el personal trabajador en el polígono o de un punto limpio en sustitución del actual que es insuficiente, por ejemplo. Casi 40 hectáreas en beneficio de los vecinos de Vincios, la parroquia que soporta el uso industrial de una parte importante de su territorio, y para el conjunto del ayuntamiento de Gondomar.
“Y ahora, como la parroquia y el club se movilizan, va Ferreira y promete un nuevo campo con pabellón polideportivo incluido. ¿Dónde? ¡en terrenos comunales!, claro, así promete cualquiera”, espeta la portavoz del BNG.
Y las palabras “yo, lo que prometo, lo cumplo” en el Facebook de Paco Ferreira no tranquilizan al CD Vincios. Y no es para menos porque, tal y como indica Rodríguez, de promesas incumplidas saben bien en Vincios. “No es la primera vez que el alcalde anuncia un pabellón o, como prometió en diversas ocasiones, la dotación de una plaza en el centro de la parroquia”.
Para la portavoz del Bloque la credibilidad de Paco Ferreira es bien poca. Así, recuerda también las aceras de Borreiros, prometidas hace más de ocho años y que a día hoy aún no son realidad, o el comedor del Colegio Rural Antía Cal en Peitieiros, prometido en la precampaña de las municipales de 2023 y que ahora el alcalde ya ni menciona. “Y tantas otras pequeñas y grandes cosas prometidas por Ferreira que acabaron convertidas en humo”, lamenta Rodríguez.
Y por ello que el BNG de Gondomar insta al alcalde a atender las demandas del Club Deportivo Vincios y a que deje de hacer brindis al sol: que los reciba y les explique con claridad qué va a suceder con el actual campo, dónde pretende construir las nuevas instalaciones que promete, en qué plazos y qué garantías tiene el Club para poder continuar desarrollando su actividad.

