Vigilantes y emisoristas del SPIF reclaman el reconocimiento profesional acorde con sus funciones

El colectivo de vigilantes de los puntos de vigilancia y emisoristas-vigilantes del Servicio de Prevención y Defensa contra Incendios Forestales (SPIF) de Galicia reclama a la Administración autonómica un reconocimiento profesional acorde con las funciones, responsabilidades y evolución tecnológica que asumieron en los últimos años.

El personal que presta servicio en estas categorías considera que el actual encaje profesional no responde adecuadamente a la realidad del trabajo que desarrollan, especialmente en un sistema de prevención y detección de incendios forestales cada vez más complejo y tecnificado.

Más funciones y responsabilidad

El trabajo de los vigilantes de caseta va mucho más allá de la simple observación desde una torre o caseta. Entre las funciones desarrolladas se encuentran la detección temprana de los incendios, localización y comunicación de los focos, seguimiento de la evolución, observación de las condiciones meteorológicas, conocimiento profundo del territorio, contraste de información, descarte de falsas alarmas y comunicación continua con los centros de coordinación hasta el control de la incidencia.

Del mismo modo, los emisoristas-vigilantes desde los centros de coordinación desempeñan funciones fundamentales de recepción, tratamiento y transmisión de información, coordinación de las comunicaciones y apoyo a la toma de decisiones operativas, utilizando además herramientas y aplicaciones tecnológicas que se incorporaron al operativo a lo largo de los años, soportando el elevado nivel de estrés propio de la gestión de las emergencias y la necesidad de inmediatez en la gestión de la información y en la toma de decisiones.

Desde el colectivo señalan que se produjeron importantes cambios en las funciones y en los medios empleados, mientras que el reconocimiento profesional no evolucionó en la misma medida.

Una reivindicación apoyada por el personal

El colectivo realizó una encuesta interna en la que los resultados muestran un elevado descontento existente.

  • 95,7% considera oportuno adoptar medidas de presión si la Administración no atiende sus reivindicaciones.
  • 96,5% considera importante reclamar vías de promoción profesional.

Los datos, según el colectivo, evidencian que existe una voluntad mayoritaria de negociación y mejora de las condiciones profesionales, sin descartar otras medidas si no se producen avances.

Revisión de las categorías y niveles

La principal reivindicación es que la Administración abra una negociación específica sobre la clasificación profesional de los vigilantes y emisoristas-vigilantes, habida cuenta de las funciones efectivamente realizadas, la responsabilidad asumida, la cualificación necesaria y la evolución del sistema de prevención y defensa contra incendios.

Para el personal funcionario, el colectivo considera que debe estudiarse la reclasificación al subgrupo C1, que permita adecuar la retribución y el grado de cualificación profesional a las funciones reales.

En el personal laboral, se reclama igualmente una revisión de la clasificación, defendiendo como referencia la mejora hacia el grupo III.

Coeficiente reductor

Otra de las reivindicaciones es el estudio y aplicación al colectivo de las medidas de jubilación anticipada o coeficiente reductor que correspondan al personal que desarrolla actividades especialmente penosas, peligrosas o de especial exposición dentro del operativo de prevención y defensa contra incendios forestales.

El colectivo considera necesario que se analicen las condiciones reales de trabajo, la exposición al riesgo, los horarios, la actividad y el estrés durante la gestión de las emergencias y la naturaleza de las funciones desarrolladas.

No se trata solo de una cuestión económica

Las personas trabajadoras insisten en que la reivindicación no se limita a una subida salarial. Se trata, según explican, de que exista una correspondencia entre: funciones, responsabilidad, cualificación, clasificación, retribución y promoción profesional.

El colectivo considera especialmente importante abrir vías de promoción y desarrollo profesional para evitar que personas con años de experiencia y conocimiento especializado del territorio queden sin posibilidades de progresión.

Un servicio esencial para la protección del territorio

Los vigilantes-emisoristas consideran que su trabajo constituye una parte esencial de la cadena de prevención y respuesta a las emergencias durante los incendios forestales. “Antes de que un incendio llegue a los medios de extinción, tiene que ser detectado, localizado, comunicado. En esa primera fase nuestro trabajo es fundamental”, señalan desde el colectivo.

Por ello solicitan a la Xunta de Galicia y a las organizaciones sindicales que se abra una mesa específica de negociación, con datos sobre funciones, cargas de trabajo, responsabilidades, categorías profesionales y comparación con las soluciones adoptadas en otros territorios, en los que estas mismas tareas son desarrolladas por personal del grupo III de personal laboral o C1 los funcionarios.

“No es de recibo que la Xunta de Galicia presuma de un Servicio de extinción de incendios Forestales puntero pero lo sustente sobre el mantenimiento de un personal en precario, al que se le encarga la gestión de las emergencias y la realización de funciones cada vez más numerosas y complejas, pero sin reconocerlas. Si el operativo evoluciona, el reconocimiento profesional también debe evolucionar”, inciden.

El colectivo considera que la incorporación de cámaras, sistemas de detección automática, geolocalización e inteligencia artificial no debe utilizarse para infravalorar el trabajo humano, sino para complementarlo.

La experiencia sobre el terreno, el conocimiento del territorio, la capacidad de interpretar situaciones y la comunicación continua siguen siendo elementos fundamentales para garantizar una detección y extinción eficaz de los incendios forestales. “No pedimos privilegios. Pedimos que se reconozca profesionalmente el trabajo que realmente hacemos”.

El colectivo anuncia que continuará buscando el diálogo con la Administración, pero también estudiará, si no se producen avances, nuevas medidas de presión, movilizaciones y las vías legales que corresponda.