La pesca artesanal se une para llevar el producto del mar directamente a la mesa

Poner en valor la pesca artesanal, mejorar la rentabilidad de los productores y acercar el producto del mar directamente a los consumidores. Con estos objetivos, se está impulsando desde Ormaluga, Organización de Marineros/as Luso-Galaica (OPP-98) una transformación del modelo de comercialización que tiene en la Lonja de A Guarda su principal punto de encuentro entre productores y compradores.

Ormaluga nace de la voluntad de colaboración de marineras, marineros, mariscadoras y mariscadores del sur de Galicia y del norte de Portugal. Sus socios, procedentes de A Guarda, Aldán, Baiona, Vigo o Vila Praia de Âncora, comparten una misma realidad: son pequeños productores de la pesca artesanal, con embarcaciones de menos de 12 metros, que buscan nuevas formas de comercializar sus capturas y obtener un mayor valor por su trabajo.

El apoyo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de los fondos FEMPA de la Unión Europea está siendo también fundamental para hacer posible este proceso de transformación y fortalecer la capacidad de una OPP pionera en agrupar productores artesanales de más de un Estado miembro.

Un modelo basado en la cercanía y en la venta directa

Su apuesta es avanzar hacia cadenas de valor más cortas, en las que el producto pase directamente del productor al consumidor, reduciendo intermediarios y haciendo que una mayor parte del valor generado por el mar se quede en las comunidades pesqueras.

Hace aproximadamente dos meses comenzaron a aplicar este modelo en la Lonja de A Guarda mediante un sistema sencillo de venta directa: los barcos llegan a puerto, comunican diariamente por WhatsApp el pescado disponible, los compradores realizan sus encargos por la misma vía y posteriormente pasan a recogerlo en la Lonja.

Este sistema les permitió prescindir de la subasta a la baja para la mayor parte de las especies comercializadas. De este modo, buscan evitar que el esfuerzo de sus productores se vea desvalorizado por la distancia de A Guarda respecto de los principales centros de comercialización.

En la actualidad cuentan con alrededor de 500 compradores particulares y unos 300 profesionales, a los que ofrecen producto de lunes a viernes, a excepción del percebe que mantiene su sistema específico de comercialización mediante subasta.

“Queremos que la distancia de A Guarda o Aldán deje de ser una desventaja para nuestros productores. El producto sale del mar, llega a la Lonja y puede ir directamente al comprador, manteniendo su frescura y estableciendo una relación más próxima entre quien pesca y quien consume”. En el caso de los clientes profesionales, Ormaluga complementa esta venta directa con un servicio de reparto diario, que permite acercar el producto directamente a sus establecimientos y garantizar que llegue en las mejores condiciones de frescura.

La navaja de Aldán: pesca artesanal y producto bajo encargo

La incorporación de la navaja de Aldán es un ejemplo especialmente claro de esta filosofía de colaboración. A través de Ormaluga, pueden garantizar la procedencia de la navaja que comercializan, ya que el producto procede directamente de sus mariscadores buceadores de Aldán y llega a la Lonja de A Guarda a través de un canal de comercialización directa.

Además, están aplicando un sistema de extracción bajo encargo: los clientes solicitan previamente los kilos que necesitan y los buceadores realizan la extracción en función de esa demanda, siempre dentro de los topes máximos de captura establecidos. Es una forma de comercializar que responde también a su compromiso con la sostenibilidad del recurso: extraer lo que se necesita, cuando se necesita, evitando capturas innecesarias y adaptando la actividad a la demanda real. Los pedidos de navaja pueden realizarse hasta las 13:00 horas y la distribución se efectúa de martes a viernes, garantizando así que el producto se prepare en función de los encargos y llegue al comprador con el máximo nivel de frescura.

Más productos para sus clientes

Esta apuesta por la colaboración y la comercialización directa da también un nuevo paso con la autorización de la Cofradía de Pescadores Santa Tecla de A Guarda para actuar como centro de distribución de moluscos bivalvos vivos. Esta autorización permite ampliar progresivamente la oferta e incorporar en los próximos días nuevos productos, como mejillón, almeja o berberecho, entre otros, tanto para la venta directa en la Lonja como para el reparto a sus clientes profesionales.

Una alianza basada en la confianza

Todo este proceso parte de la voluntad de los pequeños productores de colaborar, compartir capacidades y buscar juntos nuevas vías para comercializar la pesca artesanal.

Pero esta transformación no sería posible sin la confianza de los compradores. Restaurantes, pescaderas, profesionales de la alimentación y consumidores particulares están apostando por este modelo y permiten que una relación más directa entre productor y comprador sea una realidad. Por esto, estamos avanzando hacia un modelo basado en el producto de proximidad, en la sostenibilidad, en la venta directa y en el conocimiento de la procedencia de lo que llega a la mesa. En este sentido, la apuesta de Ormaluga es clara: que el trabajo de quien vive del mar tenga más valor y que el producto de la pesca artesanal pueda llegar directamente desde el mar hasta la mesa.