Somos Nigrán denuncia la inactividad municipal ante los excesos de ruido en eventos privados

La Agrupación Vecinal Somos Nigrán quiso salir al paso de las graves molestias por contaminación acústica y vibraciones que vienen sufriendo los vecinos en el entorno del Pazo de Cea, y que se traducen en episodios donde el retiemblo de persianas y cristales en el interior de las viviendas impide el descanso más elemental durante el horario nocturno.

Desde Somos Nigrán quieren dejar categóricamente claro que esta situación no tiene relación alguna con las fiestas patronales, romerías o celebraciones populares del municipio. Tal y como recuerda la representante de la formación, Lucía Chamorro, “la propia Ordenanza Municipal de Protección contra la Contaminación Acústica y la Ley del Ruido excluyen y protegen de forma específica los festejos tradicionales y patronales por su interés social y cultural. De lo que estamos hablando aquí es de eventos y explotaciones de carácter privado y lucrativo que cumplen de manera sistemática los límites de emisión sonora y la prohibición de generar vibraciones estructurales en las viviendas colindantes”.

La denuncia de Somos Nigrán pone el foco directo en la gestión del Gobierno municipal y en sus concejalías de Seguridad Ciudadana y Medio Ambiente. La formación califica de “inadmisible” que un ayuntamiento como Nigrán carezca a día de hoy de sonómetros homologados y calibrados, así como de efectivos policiales con formación específica y acreditación técnica para realizar mediciones acústicas oficiales.

A esta falta de medios y de capacitación se suma una carencia estructural de personal y efectivos en el departamento de Seguridad. “No se le puede pedir a los agentes que hagan milagros cuando se encuentran con unos servicios bajo mínimos, sin el cuadro de personal cubierto, sin formación homologada en la materia y sin el equipamiento técnico que la ley exige para certificar una infracción por ruido”, señalan desde la agrupación. “Esta falta de previsión, formación e inversión por parte del Concello deja a los vecinos en una situación de total desamparo y traslada a los agentes un problema que es puramente de gestión política”.

Desde Somos Nigrán se insta al Concello a cumplir con sus obligaciones legales de inspección y control, dotando de manera inmediata a la Policía Local del equipamiento técnico y de la formación especializada necesaria, o recurriendo mientras tanto a los mecanismos de asistencia de la Diputación de Pontevedra, para garantizar así el derecho al descanso y a la calidad de vida de todos los vecinos del municipio.