“Si hoy A Guarda cuenta con un moderno edificio para sus asociaciones no es gracias a Roberto Carrero ni al Partido Popular. Es gracias al compromiso, a la visión y al trabajo de los gobiernos socialistas, que decidieron recuperar un inmueble que el PP había dejado completamente abandonado”, recuerdan desde el PSdeG-PSOE guardés.
“La colocación de una placa con el nombre del alcalde Roberto Carrero en el antiguo colegio Sinde es la mejor muestra de una forma de hacer política a la que, por desgracia, ya nos tiene acostumbrados: apropiarse de actuaciones que no impulsó, no planificó y para las que no tuvo que buscar financiación, intentando borrar de la memoria colectiva el trabajo realizado durante años por los gobiernos socialistas”, denuncian.
Desde el PSOE recuerdan que durante el último gobierno popular, con Celso Rodríguez Fariñas formando parte del ejecutivo, el antiguo Sinde fue desalojado alegando su supuesto estado ruinoso. “Las asociaciones fueron expulsadas y el edificio quedó abandonado durante años, mientras incluso se extendían rumores sobre una posible venta del inmueble para intereses privados. Esa era la única propuesta del Partido Popular para este espacio: abandonarlo, dejarlo deteriorarse y desprenderse de él”.
“Fueron los gobiernos socialistas los que decidieron hacer exactamente lo contrario. Lo primero fue comprobar, mediante informes técnicos independientes, que el edificio podía recuperarse. Después llegó la inversión, la rehabilitación progresiva de los espacios, el traslado de las asociaciones, la creación de aulas de formación y la puesta en valor de un inmueble público que hoy presta un enorme servicio a los vecinos”, destacan.
“Ese trabajo no fue fruto de la casualidad. Fue una apuesta política sostenida durante años. Tanto es así que el gobierno socialista dejó redactado el proyecto de rehabilitación integral del bloque ahora inaugurado y consiguió la financiación de la Diputación de Pontevedra para hacerlo realidad. Es decir, cuando Carrero llegó a la Alcaldía se encontró un proyecto pensado, redactado y financiado. Lo único que tuvo que hacer fue ejecutarlo”, inciden los socialistas.
“Desde el Grupo Municipal Socialista nos alegramos de que este espacio esté finalmente al servicio de las asociaciones, porque ese fue siempre nuestro objetivo. Pero también defendemos que la política debe ejercerse con honestidad. Inaugurar una obra es legítimo; apropiarse del trabajo enajeno no lo es. Porque, por muchas placas que se coloquen, hay algo que no se puede cambiar: quien abandonó este edificio fue el Partido Popular, y quien lo recuperó para A Guarda fueron los gobiernos socialistas”, concluyen.

