La joven Rosane Serrano es la séptima jugadora que se conoce que seguirá en el Atlético Guardés la próxima temporada 2026/2027. La primera línea llegó al equipo la pasada campaña firmando un contrato de dos años que completará a partir de agosto con la ilusión de seguir creciendo en la élite después de un debut brillante de la mano del club miñoto.
La de Lemoa es una de las promesas de la plantilla de A Sangriña, pues el año pasado el Club hizo una gran apuesta por ella en base a su desempeño con la Selección Española júnior y buscando brindarle una primera oportunidad en la primera categoría. Poco a poco, Serrano fue sumando minutos y adquiriendo tablas, aportando para los objetivos del grupo y llegó a destacar de manera notable a nivel ofensivo. La joven primera línea, de tan solo 18 años, dio al Guardés 64 goles esta temporada, dirigiendo el juego como central en varios encuentros y contribuyendo fundamentalmente desde los siete metros.
Por todo ello, el objetivo para la temporada que entra es seguir creciendo y aportando su grano de arena en una plantilla en la que apunta a ser un efectivo clave en el largo plazo.
Rosane Serrano es la séptima jugadora que el Guardés desvela de su plantilla para la temporada 2026/2027, uniéndose a las que también continúan: Cecilia Cacheda, María Palomo, Cristina Cifuentes, Ania Ramos, Carme Castro y Elena Martínez. Por lo demás, también han trascendido las salidas de Ana Seabra al frente del cuerpo técnico y de otras seis atletas: Jazmín Mendoza, Amandine Balzinc, María Sancha, Ariana Portillo, Lorena Téllez y Estela Carrera. En los próximos días y antes del comienzo de la pretemporada, el Club comunicará las demás jugadoras que conformarán su proyecto del año que viene, así como la identidad del técnico que la dirigirá.
Rosane Serrano: “Tengo muchas ganas de volver a pisar A Sangriña y trabajar para que el pueblo pueda volver a vivir algo como la final europea”
La joven Rosane Serrano se muestra contenta por continuar en el equipo miñoto, contando que “el Club, mis compañeras y el pueblo me acogieron muy rápido, lo que ha hecho que A Guarda sea un lugar especial” en apenas un año. La extraordinaria temporada que vivió el equipo a nivel deportivo coincidiendo con su debut en la plantilla, explica la primera línea, también ha sido una gran oportunidad de aprendizaje y una razón de peso para afrontar este segundo año con ganas: “Después de llegar vivas a todas las competiciones al final de la temporada, pude disfrutarlas un poco más y entender la importancia que tiene cada una, lo que es un motivo más para seguir trabajando unidas e intentar hacer un buen papel este año”.
Si tuviera que escoger un recuerdo, la de Lemoa se queda con la vibrante lucha por el título europeo. “Para mí, la final de la European Cup con A Sangriña a reventar fue algo único, y pensar que este año vamos a volver a jugar en Europa es muy emocionante”, añade Rosane, como motivo final para concluir que “estoy muy ilusionada y con muchas ganas de volver a pisar el pabellón con mis compañeras y de trabajar para que el pueblo pueda volver a vivir algo así”.

