El compostaje es uno de los motores del nuevo modelo de residuos de Tomiño. Se estima que en el Concello se trataron entre los Composteros Individuales (COIN) y los Centros de Compostaje Comunitario (CCC) un total de 673 toneladas de biorresiduos que, de haberse depositado en el contenedor de resto indiferenciado, habrían generado un gasto de tratamiento en SOGAMA de 72.680 euros. Cabe destacar que solo en los CCC, de los núcleos de O Seixo y Goián, se gestionaron 98,2 de esas toneladas, con el ahorro correspondiente. Un ahorro real, medible y creciente que continúa dando pasos dentro de la hoja de ruta marcada por el Grilo Verde.
El sistema tiene además un impacto ambiental directo: al no requerir recogida en camión, reduce las emisiones de efecto invernadero y disminuye el coste económico de la recogida. Al cerrar el ciclo de la materia orgánica en el propio municipio, se obtiene un fertilizante de calidad y Tomiño avanza hacia el cumplimiento de los objetivos que exige la normativa europea para una economía circular, que obliga a reciclar el 60% de los residuos.
El contexto económico hace aún más urgente este cambio de hábitos: SOGAMA incrementó en tres años el coste de tratamiento de la basura convencional en un 64%, lo que convierte el compostaje y el reciclaje en la mejor herramienta de ahorro tanto para el Concello como para los vecinos. De hecho, el municipio avanza hacia un sistema de tasa más justa en el que quien recicle y composte pagará menos.
Como señaló la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, esta iniciativa se enmarca en un proyecto municipal más amplio con el que “queremos que Tomiño sea un referente en sostenibilidad, y el compostaje comunitario es una de las herramientas más poderosas que tenemos para conseguirlo. No solo por el impacto ambiental, sino porque es una forma concreta y medible de ahorrar recursos públicos que podemos destinar a otras necesidades del municipio”.
Por su parte, la concejala de Medio Ambiente, Ana Belén Casaleiro, subrayó el valor de las buenas cifras obtenidas con el compostaje comunitario, “números que son el resultado del compromiso de los vecinos y que demuestra que cuando la gente se implica el modelo de residuos es un éxito. Ahora el reto es que más vecinos y vecinas lo conviertan en un hábito más y contribuyan de forma activa a un municipio más limpio”. Para conseguirlo, estos días el Concello invitó a los vecinos a un evento en el CCC de la calle República Argentina para explicar su funcionamiento y desgranar cómo será el nuevo modelo de residuos de Tomiño. Esto pasará por la transformación del CCC cara un CRIC, Centro de Reciclaje Integral Comunitario y que “poco a poco iremos presentando a los vecinos”, anuncia la edil.
El funcionamiento de los Centros de Compostaje Comunitario es sencillo: las personas que viven en los núcleos urbanos pueden llevar sus biorresiduos (restos de comida, fruta, café…) al CCC asociado, tapándolos con el estructurante de madera triturada disponible en el cajón anexo. El Concello facilita calderos gratuitos para los vecinos y vecinas de edificios, mientras que quien reside en vivienda unifamiliar puede solicitar también un compostero doméstico sin coste. Toda la información está disponible en http://www.revitaliza.tomino.gal y en el Departamento de Medio Ambiente en el teléfono 986 62 20 01 (extensión 2).

