El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo viene de anunciar que hoy registrará formalmente la solicitud para la convocatoria del Debate sobre el Estado de la Ciudad. Una iniciativa con la que desafía el alcalde, Abel Caballero, a que abandone su “encastillamiento cobarde” y se someta a un ejercicio de transparencia y contraste democrático. El frente nacionalista advierte de que Vigo no puede seguir siendo una excepción permanente en el conjunto de las grandes ciudades gallegas, en las que sí se celebran con normalidad debates periódicos sobre la situación municipal.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, señaló que el Debate sobre el Estado de la Ciudad “no es un favor que el alcalde le pueda hacer o no a la oposición, es una obligación democrática y una oportunidad para fortalecer la calidad de la vida pública”. “Se trata de un espacio para que la ciudad se mire al espejo, para evaluar lo que funciona, lo que no funciona y lo que hace falta corregir”, acrecentó.
Para el portavoz municipal nacionalista, resulta “incomprensible que Abel Caballero continúe evitando un debate en profundidad sobre la situación real de nuestra ciudad”, señalando que “no basta con la propaganda, con los anuncios o con los monólogos”. “Democracia es mucho más que votar cada cuatro años, exige diálogo, rendición de cuentas y voluntad de responder a las preguntas que la ciudadanía tiene sobre los problemas que sigue padeciendo la ciudad”, enfatizó.
Un debate abierto a la ciudadanía
El BNG no se limita a reclamar la celebración del debate, sino que propone un formato concreto para garantizar su utilidad y pluralidad. El frente nacionalista demanda que se celebre un sábado de este mes en horario de mañana en el Auditorio Municipal para facilitar la participación de los propios vecinos, como se hace con las sesiones de constitución de cada nueva Corporación. Proponen además tiempos equitativos de intervención y dos turnos que permitan réplicas de todos los grupos.
“Queremos un debate de verdad, no una sucesión de monólogos. Queremos que haya contraste y diálogo, para que las viguesas y vigueses puedan conocer las diferentes maneras de comprender Vigo y de dar respuesta a las necesidades de los vecinos”, defendió Iglesias.
El “Vigo real” frente al “relato oficial”
El portavoz del BNG enumeró los asuntos que, a su juicio, deberían centrar ese debate, hablando del pésimo servicio transporte público, del gravísimo problema de acceso social a la vivienda, del colapso de los servicios sociales, de la insuficiencia de efectivos en los bomberos, de la ausencia de políticas de empleo y frente la crisis productiva e industrial, del desmantelamiento de las políticas para la juventud, de la desertización cultural, del permanente arboricidio, del estado lamentable de las instalaciones deportivas, de la falta de participación ciudadana o el inaceptable abandono que padecen el conjunto de los barrios y parroquias. “Queremos hablar y debatir de las oportunidades que estamos perdiendo por falta de planificación y de ambición, por la falta de un Gobierno que gobierne”, remachó.
Igrexas criticó duramente la actitud del regidor: “El alcalde debe abandonar su reclusión cobarde, encastillado en declaraciones enlatadas sin posibilidad de preguntas de los periodistas o actos de pura propaganda. La democracia municipal no puede reducirse a un monólogo”.
“No sabemos si el alcalde tendrá el coraje y valentía para defender su gestión, pero el BNG sí que tenemos la determinación, los argumentos y sobre todo las propuestas para defender que hay una alternativa en positivo para darle a nuestra ciudad el impulso que necesita, sacudiendo la inercia del más de lo mismo para construir entre todas y para todos el Nuevo Vigo que queremos y merecemos”, concluyó.

