El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo demandó este lunes acabar con el “muro de silencio” con el que el Gobierno municipal de Abel Caballero desatiende las casi 41.000 quejas y reclamaciones presentadas por los vecinos desde el inicio del actual mandato. Según los datos oficiales recogidos en los expedientes municipales, el Concello de Vigo recibió un total de 40.605 quejas desde junio de 2023, una cifra que para el frente nacionalista evidencia la creciente insatisfacción ciudadana y la falta de respuesta a las necesidades reales de la ciudad.
El portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, advirtió de que este volumen de reclamaciones “constituye una enmienda a la totalidad a la gestión del Gobierno local” y denunció que una parte muy importante de estas demandas vecinales no reciben respuesta ni solución efectiva por parte del Concello.
“Este volumen brutal de quejas, que en su inmensa mayoría no son atendidas ni contestadas, son la demostración de que el Gobierno de Abel Caballero no gobierna y queda reducido a un gabinete de propaganda y autobombo, que anuncia y promete pero que no hace”, reprochó.
El portavoz nacionalista destacó que esta cifra ni siquiera incluye las reclamaciones tramitadas a través de la Valedoría da Cidadanía, organismo que no presenta su informe anual ante el Pleno desde el año 2017. Una situación que, a su juicio, agrava la falta de control y transparencia sobre la atención que reciben las peticiones de los vecinos.
Falta de respuesta a las necesidades reales
Igrexas señaló que el elevado número de reclamaciones esta provocado por la situación que padecen numerosos servicios y espacios públicos de la ciudad y evidencian el total abandono que padecen los barrios y parroquias. Entre los principales motivos de las quejas señalan el deterioro de instalaciones municipales, las reiteradas incidencias en el abastecimiento de agua, la falta de limpieza y mantenimiento de calles y espacios públicos, el mal estado del medio natural, las deficiencias del transporte urbano o las demoras para realizar trámites ante la administración municipal.
A este respecto, criticó que el Concello disponga de más recursos económicos que nunca mientras persisten problemas que afectan directamente a la calidad de vida de los vecinos.
“No hay campaña publicitaria capaz de ocultar el Vigo real que viven todos los días miles de personas. La ciudad no puede seguir funcionando con la política del ‘vuelva usted mañana’ mientras los problemas se acumulan y las reclamaciones quedan sin atender», reprochó.
El portavoz nacionalista vinculó esta situación con la elevada inejecución presupuestaria municipal, recordando que el Concello dejó sin gastar 137 millones de euros durante el ejercicio de 2025.
Iniciativas de control
Con el objetivo de mejorar la atención ciudadana y reforzar los mecanismos de control democrático, el BNG volverá a reclamar la constitución de la Comisión Especial de Quejas y Sugerencias, órgano de carácter obligatorio que, de manera ilegal, no fue creado en este mandato como ya había sucedido en el anterior. Para el frente nacionalista, este organismo permitiría fiscalizar de manera más eficaz la gestión de las reclamaciones vecinales y conocer el nivel real de respuesta del Concello a las demandas ciudadanas.
Además, el Bloque demandará que el Gobierno municipal presente informes trimestrales ante el Pleno, como máximo órgano de representación democrática de la ciudad, sobre el número de quejas recibidas, su estado de tramitación y los plazos de resolución, de manera semejante a la información periódica que se facilita sobre la ejecución presupuestaria.
Junto a estas medidas, el BNG propone la elaboración de una Carta de Compromisos con la Ciudadanía que establezca plazos máximos para tramitar y responder las reclamaciones vecinales, así como mecanismos de seguimiento que permitan conocer en todo momento el estado de cada solicitud.
“Las viguesas y los vigueses tienen derecho a una administración que escuche, responda y resuelva. No basta con registrar las quejas, el Concello tiene la obligación de atenderlas y dar explicaciones. Es hora de derribar ese muro de silencio con el que Caballero le da la espalda a los vecinos”, concluyó Iglesias.

