El secretario de Estado de Medio Ambiente de Portugal, João Amaral Esteves, reforzó la necesidad de una actuación coordinada entre Portugal y España para responder a los desafíos ambientales y estratégicos del río Miño, durante una visita institucional al municipio de Valença.
En el encuentro promovido por la Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) del Río Minho, el secretario de Estado defendió una visión integrada para el territorio, conciliando las dimensiones ambiental, económica y social en una lógica de desarrollo sostenible, y subrayó la importancia de reforzar la coordinación interinstitucional entre los dos países, promoviendo mecanismos de cooperación más eficaces y operativos.
José Manuel Vaz Carpinteira, director de la AECT Río Minho, apeló al Gobierno de Portugal para “transformar preocupaciones dispersas en un verdadero compromiso político y operativo para el río Miño, capaz de movilizar diferentes áreas gubernamentales y reforzar la articulación entre Portugal y España”.
El responsable defendió igualmente que “una próxima Cumbre Lusa-Español pueda celebrarse en el territorio transfronterizo del río Miño, prestando la atención política que merece el que es el tramo más dinámico, humanizado y transitado de toda la frontera luso-española, situando en el centro del debate los problemas, desafíos y oportunidades comunes de este territorio compartido”.
La reunión, celebrada el 21 de mayo, en la sede de la Comunidad Intermunicipal del Alto Minho, en Valença, contó con la presencia de representantes institucionales portugueses y españoles, incluidos los miembros de la Comisión de Trabajo del Río Miño, la CCDR-Norte, la Axencia Portuguesa do Ambiente, el Instituto da Conservación da Natureza e dos Bosques, las Capitanías de los Puertos de Caminha y Tui y diversas entidades con competencias ambientales, marítimas y de gestión territorial asociadas al río Miño.
A lo largo de la sesión se identificaron como prioridades estratégicas la regulación de los caudales, la inundación por sedimentos, la navegabilidad, las especies invasoras, el impacto ambiental y la necesidad de ahondar en mecanismos de gobernanza conjunta.
Entre las propuestas debatidas destacó la celebración de reuniones regulares entre entidades de los dos países y la creación de mecanismos técnicos de seguimiento capaces de acelerar la implantación de soluciones concretas para el territorio.
Los participantes reconocieron además el papel que la AECT Río Minho podrá asumir como plataforma de concertación institucional y articulación transfronteriza, contribuyendo a un abordaje más integrado de los desafíos comunes.

