Más de 12.000 personas desafiaron a la lluvia en el Festival de Cans

El Festival de Cans clausuró este fin de semana su XXIII edición tras reunir a más de 12.000 personas a lo largo de cinco días intensos de cine, música, coloquios y actividades paralelas, en una edición cargada de emociones en la que el público respondió de forma masiva y agotó prácticamente todas las actividades programadas, incluso a pesar de las tormentas intermitentes que marcaron buena parte del fin de semana.

El cortometraje “Cara de cona”, de Guillermo de Oliveira, fue la ganadora del Premio del Público, completando así el cuadro de reconocimientos de una edición en la que “María Rita”, de Juan Barbazán, fue la gran triunfadora de la Gala Final con tres premios, Mejor Cortometraje de Ficción, Mejor Fotografía y Premio del Jurado de las Vecinas y Vecinos; mientras que otras obras como “O corpo de Cristo”, de Bea Lema o “Escala un cincuenta mil”, de Angel Suanzes, también recibieron algunos de los principales galardones del festival.

El sábado, el día grande, el Festival de Cans, concentró cerca de la mitad del público total de la edición. Desde primera hora de la mañana, los diferentes espacios de la aldea estuvieron llenos de espectadores en una jornada marcada por la intensa actividad y por la enorme participación.

Uno de los momentos más destacados fue el multitudinario coloquio con el director Julio Medem, que congregó a más de 400 personas en el Torreiro. El cineasta avanzó públicamente el desarrollo de su nuevo proyecto cinematográfico, “Jai Alai”, y se mostró sorprendido por la singularidad del certamen: “Esto no se puede comparar con nada”.

También generó una enorme expectación el encuentro alrededor de Siniestro Total, en el que más de 40 personas quedaron sin poder acceder al completar aforo, con la presencia de Julián Hernández. Entre los momentos más inesperados destacó la aparición sorpresa de Víctor Coyote entrando en chimpín en el Invernadero acompañado por un grupo de picadores de piedra interpretando una canción tradicional de canteros del norte de Portugal, en una de las escenas más singulares de esta edición.

Otro de los episodios más comentados fue el rodaje en directo de una secuencia del film “Juliette et Camille”, con la participación de Mounqup y de la directora Paloma Zapata, convirtiendo el festival en un espacio vivo de creación audiovisual delante del público.

La música volvió a ser uno de los grandes pilares del Festival. El Espacio Estrella Galicia de la Leira do Río y el Torreiro registraron algunas de las mayores concentraciones de asistentes del sábado, con actuaciones multitudinarias de Arizona Baby, De Ninghures y el esperado regreso de The Homens. Estos dos últimos conciertos dejaron además sorpresas para el público, con la aparición de Nuno Pico, de Grande Amore, junto a The Homens, y de Mondra en uno de los momentos más celebrados del concierto de De Ninghures.

Ya el viernes por la tarde, la proyección de “360 curvas” agotara entradas dejando numeroso público fuera, en una jornada marcada también por el coloquio con Jaione Camborda y por la Gala Final de Premios, donde Federico Pérez arrancó numerosas carcajadas como presentador. La noche se cerró con la actuación de Nat Simons y el espectáculo de Óscar D’Aniello (Delafé DJ Set).

El Festival incrementó considerablemente en esta edición la presencia de público a lo largo de la semana e incluso en su programación previa. Cerca de 1.000 escolares participaron en las actividades matinales entre martes y viernes, reforzando una de las apuestas del certamen por acercar el audiovisual a las generaciones más jóvenes.

El miércoles, el Día dos Veciños y la sección Novas Camadas protagonizaron una de las jornadas más concurridas de la semana, con más de 1.000 personas pasando por la aldea a lo largo del día. El jueves marcó también un paso importante para el Festival de Cans en su consolidación como espacio de encuentro entre creación e industria audiovisual. Más de 100 profesionales de Galicia y Portugal participaron en la presentación del nuevo Hub Audiovisual impulsado por la Zona Franca de Vigo, reforzando el papel del festival como punto de conexión entre creadoras, creadores, productoras y nuevos proyectos.

La primera procesión de chimpíns, las actividades alrededor de los videoclips, los encuentros con actores y actrices invitados y el gran ambiente vivido en el centro de la aldea confirmaron una tendencia creciente: la consolidación de la programación a lo largo de toda la semana, más allá del sábado grande del festival. La organización hace un balance muy positivo de una edición que afianza el objetivo del Festival de Cans de seguir siendo un evento único, profundamente ligado a los vecinos, a la cultura gallega y a la creación audiovisual, en el que el público continúa saliendo cargado de emociones.