El Guardés hace historia y levanta su primer título europeo

El esfuerzo tuvo finalmente recompensa y el Mecalia Atlético Guardés ya conoce la gloria europea. Las de Ana Seabra completaron la hazaña este domingo en una A Sangriña a reventar con más de 1.200 asistentes, llevándose sin atisbo de dudas una final de la EHF European Cup a la que la llegaban dominando de Michalovce, Eslovaquia, una semana atrás. Los cuatro goles de renta de la ida se convirtieron en nueve sumando los cinco fruto de un segundo asalto de marcado acento guardés, donde destacó una defensa excelsa y un ataque repartido entre todas las jugadoras. Los cuatro goles de Hauptman y Sancha lideraron, Ania Ramos fue MVP y Balzinc y Mínguez fueron determinantes bajo palos.

El primer gol de esta final histórica llegó de la mano de la capitana María Sancha, que transformó la primera ocasión desde los siete metros para las anfitrionas antes de contar el marcador el segundo minuto desde el comienzo. Pasaba el tiempo y el de la palentina seguía siendo el único acierto, con ambas propuestas ofensivas sufriendo ante sendas defensas igualmente agresivas (1-0, min. 5).

Las eslovacas no lograron responder hasta poco después, cuando Giuliana Costa abrió la veda para un encuentro que apuntaba tan igualado como en muchos momentos de su primera versión, una semana atrás. Se repetían las tablas en el marcador cerca de cinco minutos más tarde (2-2, min. 9), con pequeñas imprecisiones limitando las posibilidades de anotar de ambos conjuntos, así como las apariciones de tanto Balzinc como Yablonska bajo palos, que apuntaban a ser decisivas si las cosas seguían así.

Para cuando llegó el ecuador de esta primera mitad, el Guardés comenzaba a ver los efectos de esos errores no forzados que habían desembocado en hasta cuatro pérdidas de balón, además de un desacierto en el lanzamiento que le había impedido crecer en ocasiones clave. Todo ello llevó al Michalovce a liderar el encuentro por primera vez, y, en consecuencia, a Ana Seabra a parar el tiempo para pedir calma (3-4, min. 14).

Al regreso, la llamada de atención caló en las anfitrionas, pues dos brillantes acciones de Hauptman primero y Cacheda después sumaron un 2-0 que devolvía el marcador su curso habitual (5-4, min. 17), con regreso de Cristina Cifuentes al 40×20 en las acciones defensivas incluido. Aun tras el primer tiempo muerto de Vikartovsky, poco tuvieron que hacer ya las suyas, con la renta estirándose a máximos y a distancias muy complicadas para un equipo eslovaco que contaba también los cuatro goles del primer asalto (9-4, min. 23). El 4-0 era demoledor y parecía sentar ya el tono del resto del encuentro aun con tanto por delante, y a pesar de las ganas de prudencia de las gallegas.

Pero lo cierto era que, incluso con recuperaciones del IUVENTA, esta primera parte estaba ya sentenciada. Los seis goles de ventaja en los que se habían anclado las de Ana Seabra, muy cómodas ahora en el juego de ataque y dando protagonismo a todas sus partes, así como las aportaciones de una portería con acento francés que seguía a lo suyo, despejaban todo tipo de duda salvo debacle a la vuelta del descanso (14-8, min. 30). La reacción agresiva del rival, que en estos minutos apretó en defensa y generó varias exclusiones y hasta una tarjeta roja directa a Emilia Kowalik, tampoco ayudaba a una posible remontada de un Michalovce totalmente desarmado.

Las sospechas se confirmaron al comienzo de la segunda parte, que se convirtió en una auténtica exhibición de las guardesas ante una A Sangriña que saboreaba cada segundo. Cacheda y Mendoza desde el extremo seguían con la fiesta, a la que se sumaban ahora Martínez y también Palomo, quien se guisó y se comió un 3-0 ella sola para llevar la ventaja a lo inescalable (20-10, min. 35).

Comenzó entonces una respuesta interesante por parte de las visitantes, que encadenaron varias acciones fruto de una mejor coordinación ofensiva para confeccionar un parcial 3-1 que hablaba de él como equipo luchador, pero apenas hacía cosquillas a un marcador completamente rojiblanco (21-13, min. 41). Por delante, veinte minutos para una gloria europea que ya hacía temblar toda A Guarda comenzando por la grada de un O Inferno que no había dejado celebrar desde el minuto cero.

Y en la plantilla de Ana Seabra, todas querían tener su papel en esta victoria histórica. Mínguez dominaba ahora la situación ante la red guardesa, encadenando cinco paradas de categoría que coronaban una actuación emocionante de Sempere y Ramos ahora en el ámbito goleador. También sumó minutos Nerea Gil, ausente de los últimos encuentros debido a la difícil recuperación de su lesión de rodilla, acierto incluido; y una Rosane Serrano que lideraba con carácter la misión imparable a la red de Lazorak.

Actuó a sus anchas, en definitiva, un Guardés crecido ante los suyos y que no solo tenía 16 nombres y apellidos, sino que sumaba hoy también los más de mil que vibraban en la grada (26-16, min. 50). Restaban diez minutos que serían un mero trámite para un equipo miñoto que, a diferencia del público de A Sangriña, no pensaba todavía en nada más allá del partido.

No dejó de luchar el Michalovce aun teniendo todo en contra, generando cuatro minutos de sequía guardesa mientras construía una nueva minirremontada (28-22, min. 55). Pero la montaña era demasiado alta para los cinco minutos que restaban, en los que el Mecalia siguió haciendo su juego a pesar del cansancio y peleando cada balón como si fuera decisivo. Siguió la misma tónica en los cinco minutos finales, con Lorena Téllez cerrando el marcador miñoto, coronando una ventaja de cinco goles que podría haber sido mucho mayor pero más que suficiente y satisfactoria para conseguir el ansiado título europeo y premiar el esfuerzo de un Guardés que ya es histórico contra viento y marea (29-24, final; 44-53 global).

Mecalia Atlético Guardés (14+15): Blazka Hauptman (4), María Sancha (4), África Sempere (3), Lorena Téllez (3), Cecilia Cacheda (3), María Palomo (3), Ania Ramos (3), Elena Martínez (2), Jazmín Mendoza (1), Rosane Serrano (1), Nerea Gil (1), Ariana Portillo (1), Cristina Cifuentes, Carme Castro, Amandine Balzinc (p.) y Sabina Mínguez (p.).

MSK IUVENTA Michalovce (8+16): Aline Bieger (6), Martina Popovcová (5), Karina Soskyda, Dorota Bacenkova (4), Emma Lukacova (4), Juliana Costa Pereira (3), Barbora Sabovova (2), Emilia Kowalik, Andrea Brajovic, Iryna Kompaniiets, Tamara Geffertova, Iryna Yablonska (p.), Barbora Jakubikova (p.) y Anastasiia Lazorak (p.).

Marcador cada cinco minutos: 1-0, 2-2, 4-4, 6-4, 10-6, 14-8, 19-10, 21-12, 22-14, 26-16, 28-20, 29-24.

Árbitros: Nichlas Nygaard y Jonas Primdahl (colegio danés). Amonestaron con tarjeta amarilla a los visitantes Iryna Kompaniiets y Maros Vikartovsky (entrenador) y excluyeron con dos minutos a las locales Cristina Cifuentes y Carme Castro y a las visitantes Aline Bieger, Andrea Brajovic, Iryna Kompaniiets y Emma Lukacova. Expulsaron con tarjeta roja directa a la visitante Emilia Kowalik (min. 24).

Incidencias: Partido de vuelta de la final de la EHF European Cup 2025/2026, disputado en el pabellón de A Sangriña (A Guarda) ante 1.200 personas y con la presencia de autoridades representantes de la Real Federación Española de Balonmano, la European Handball Federation, la Xunta de Galicia, la Federación Galega de Balonmán, la Deputación de Pontevedra, el Concello da Guarda, el Concello de Oia y los principales patrocinadores del Club.