O Porriño celebra la tradicional “Festa dos Cachos”

La villa de O Porriño se prepara para recibir una de las citas gastronómicas más singulares del calendario primaveral: la Festa dos Cachos 2026, que es en realidad la fiesta del centollo que se comerá este domingo a un precio de siete uros en la tradicional “Carpa dos Cachos”. Organizada por la Asociación de Vecinos de San Benito y San Sebastián, en colaboración con el Concello de O Porriño y la Diputación de Pontevedra, esta jornada promete convertir la localidad en el epicentro del sabor marinero. El evento tendrá lugar este domingo, 10 de mayo, ofreciendo a los asistentes la oportunidad de degustar este preciado marisco (centollo) en diferentes modalidades y precios populares.

Programación y Degustación

La jornada estará dividida en dos espacios principales para garantizar que nadie se quede sin su ración. A partir de las 12:00 horas, en la carpa, abrirá la “Carpa dos Cachos” con venta directa al público. La oferta gastronómica se completará con la presencia de una pulpeira y una rosquilleira, todo esto amenizado por animación de calle para crear un ambiente festivo y familiar. Habrá también empanada. El precio de la degustación de los cachos en la carpa será de 7 €. A partir de las 13:00 horas, en los restaurantes la fiesta se traslada también a la hostelería local. Los establecimientos participantes, “Pinzas” (Rúa Leandro Diz) y “O Xantar de Pepa” (Rúa Pío XII), ofrecerán el servicio de cachos con un precio de 8 €.

Un impulso a la cultura y a la tradición local

La historia de esta fiesta viene de lejos, se remonta a la resistencia porriñesa para evitar la entrada de los franceses en la villa. Para conmemorar aquel momento histórico se levantó un cruceiro en O Porriño y, alrededor de él, fue creciendo un barrio que se convirtió en uno de los más emblemáticos de la villa.

Honrando al Cristo de los Afligidos comenzó la celebración de una fiesta en mayo y a los elementos religiosos se fueron sumando otras actividades de ocio, entre ellas, la parte gastronómica con los centollos como protagonistas; un marisco que allí llaman “cachos” como se conoce desde entonces al barrio.