El Concello de A Guarda recuperó el entorno tradicional de la iglesia parroquial, eliminándose los elementos que dificultaban el tránsito de personas y vehículos. De este modo, la piedra vuelve a ser la plena protagonista de la plaza de la iglesia y de su alrededor. Al mismo tiempo, se deja espacio para la circulación de vehículos y personas con carritos, sillas de ruedas o con movilidad reducida, y para su convivencia.
A Guarda recupera el entorno de la iglesia para mejorar el acceso de personas y vehículos

