Los convenios provinciales del metal de A Coruña y de Pontevedra, lejos del acuerdo

Los convenios colectivos del siderometal de las provinciales de A Coruña y de Pontevedra se encuentran lejos de un posible acuerdo a consecuencia de la actitud inmovilista de las patronales, que insisten en el primer caso en prolongar las negociaciones y en el segundo en aportar propuestas económicas y de reducción de jornada claramente insuficientes. En este contexto, la CIG-Industria celebró asambleas abiertas a todo el sector en Vigo, Pontevedra, Vilagarcía, Lalín, A Coruña, Ferrol y Santiago para abordar el estado de las conversaciones y consensuar la estrategia negociadora para las siguientes reuniones.

En el caso del convenio pontevedrés, a pesar de que las partes mantienen juntas semanales tras un intento inicial de dilatar el proceso de negociación, las conversaciones no están dando frutos porque el empresariado insiste en una oferta que contempla un convenio a cuatro años (con un incremento salarial total del 12%) o a dos años (con un incremento total del 5,5%). Manteniendo en ambos casos las cláusulas de revisión a IPC del convenio actual, topadas al 2%, y sin reducción de jornada ni modificación de los pluses por trabajos especiales.

Además, se niega a limitar la subcontratación en el sector a un solo nivel, insiste en modificar las licencias de excedencia, pretende reintroducir las ETT y apuesta por ahondar en la contratación fija discontinua, “que no tiene ningún tipo de sentido en este sector”.

A respecto del convenio coruñés, a la falta de avances se suma el “auténtico despropósito” de la propuesta de calendario trasladada por la patronal, que incumple su compromiso de marcar dos reuniones de manera pronta, retrasando la segunda junta hasta el 6 de mayo, “cuando no existe ningún impedimento para convocarla antes de esa fecha”.

Desde que se constituyó la mesa negociadora, en noviembre de 2025, tan sólo tuvieron lugar cinco encuentros entre las partes, y hoy por hoy, a punto de finalizar marzo, no se avanzó en la negociación de ningún punto de la tabla reivindicativa. Al contrario, la patronal estuvo evidenciando que no tiene voluntad real de negociar ni interés por alcanzar un acuerdo de convenio en el corto plazo, dejando las juntas sin contenido práctico.