La Cámara de Comercio llama a reforzar la resiliencia de las empresas de la provincia

La Cámara de Comercio de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía ha trasladado a las empresas de su demarcación un análisis desarrollado por la Cámara de Comercio de España sobre la situación y los escenarios económico-empresariales derivados del conflicto de Irán. El actual contexto internacional, marcado por la incertidumbre geopolítica y las tensiones en los principales ejes económicos globales, subraya la necesidad de que el tejido empresarial de la provincia refuerce su capacidad de adaptación y resiliencia.

La situación en Irán está generando un escenario de elevada incertidumbre con implicaciones a escala global a las que el tejido empresarial pontevedrés no es ajeno. Aunque la exposición directa de España a este mercado es limitada, la Cámara advierte de que los principales riesgos se concentran en los efectos indirectos, especialmente a través del encarecimiento de la energía, la logística marítima y las presiones inflacionistas.

La tensión en una región clave para el suministro mundial de petróleo y gas está provocando aumentos en los precios energéticos, lo que repercute directamente en los costes de producción y transporte de las empresas. A ello se suman las alteraciones en rutas marítimas estratégicas, que están incrementando los tiempos de tránsito y los costes logísticos.

Este contexto afecta de forma desigual a los distintos sectores económicos, siendo las más sensibles algunas actividades de gran peso en la economía de la provincia. Entre ellos, se destaca la industria, por su dependencia de los costes energéticos y el encarecimiento de los insumos; la logística, debido a los retrasos y encarecimiento del transporte, que afectan muy especialmente al comercio exterior; el sector agroalimentario y químico, por su exposición a la elevación del precio de materias primas; y el turismo, condicionado por el aumento de costes y la evolución incierta de la demanda global.

Consideraciones empresariales

Ante este escenario, la Cámara recomienda a las empresas con intereses en la región o especialmente expuestas a la evolución de los precios energéticos reforzar sus estrategias de gestión de riesgos desde un enfoque integral.

En el ámbito financiero y contractual, resulta clave revisar en profundidad los contratos vigentes para identificar posibles cláusulas de fuerza mayor que permitan mitigar responsabilidades en caso de

disrupciones. Asimismo, se aconseja extremar las garantías de cobro en operaciones internacionales, recurriendo a instrumentos como cartas de crédito confirmadas por entidades financieras de países no afectados por el conflicto. A ello se suma la conveniencia de adoptar mecanismos de cobertura frente a la volatilidad del tipo de cambio —especialmente en la relación euro-dólar— y frente a posibles incrementos en los precios de la energía, con especial atención a las empresas con alta intensidad energética. Igualmente, se considera prioritario reforzar las relaciones con instituciones financieras para asegurar el acceso a financiación estable en un contexto de creciente incertidumbre.

Desde el punto de vista logístico, las empresas deben anticiparse a posibles interrupciones en las cadenas de suministro, evaluando rutas alternativas al tránsito habitual por zonas de riesgo y teniendo en cuenta el previsible aumento de los costes de transporte y de los seguros. En paralelo, resulta recomendable asegurar niveles adecuados de inventario de materias primas críticas con el fin de evitar paradas en los procesos productivos.

Por último, en materia de cumplimiento normativo, se hace imprescindible establecer sistemas de seguimiento continuo de la evolución del conflicto, integrados en la gestión global de riesgos de la empresa. Este seguimiento debe permitir reaccionar con agilidad ante posibles cambios en el régimen de sanciones internacionales, minimizando el riesgo de operar con contrapartes que puedan verse afectadas por restricciones de forma repentina.

Estados Unidos, una relación estratégica

En paralelo, sobre la evolución reciente de las relaciones con Estados Unidos, la Cámara PVV se suma al posicionamiento de la Cámara de Comercio de España, expresando la “plena confianza en el diálogo franco entre los gobiernos de ambos países de cara a perseverar en unas relaciones bilaterales que son estratégicas en todos los ámbitos”.

En este sentido, recuerda que Estados Unidos continúa siendo un mercado clave para las empresas españolas, así como el mayor inversor internacional en nuestro país. Por ello, la Cámara subraya que, independientemente de las dificultades y tensiones coyunturales, “la apuesta por EEUU es a largo plazo y desde las Cámaras debemos contribuir a ponerla en valor”.

En este sentido, de la mano de la Cámara de España, seguirá trabajando con la Administración Comercial Española para hacer un seguimiento de todas las cuestiones que afecten a las empresas exportadoras e inversoras en EEUU, acompañándolas y apoyándolas con todos los instrumentos institucionales y de información y promoción necesarios.

Acompañamiento al tejido empresarial

Pese al entorno internacional complejo, la Cámara recuerda que el tejido empresarial ha demostrado una elevada capacidad de adaptación ante crisis recientes, y que la internacionalización sigue siendo una palanca fundamental de crecimiento y competitividad. Y en este contexto, la Cámara de Comercio de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía reafirma su compromiso de acompañar a las empresas de la provincia, facilitando información, asesoramiento y herramientas que les permitan afrontar con éxito los retos derivados del actual entorno global.