El BNG de Vigo exige a Aena que desista de la torre de control remota en Peinador

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo calificó hoy de “auténtica temeridad” la decisión de Aena de ensanchar el uso de la torre de control remota en el aeropuerto de Peinador y exigió su paralización inmediata, advirtiendo de que pone en cuestión “algo tan fundamental como la seguridad aérea”.

El portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, defendió que “Vigo no puede ser un laboratorio de pruebas. No se puede jugar con la seguridad para experimentar con un modelo más barato y precario”, criticando que Aena pretenda gestionar el tráfico aéreo desde una torre remota ubicada “en un sótano, sin visibilidad directa sobre la pista y sin una visión completa de 360 grados”.

El portavoz nacionalista subrayó que esta preocupación no es exclusiva del BNG, sino que responde a las advertencias reiteradas por los propios y propias profesionales del sector. “Los controladores y las controladoras llevan tiempo señalando que la presencia física en la torre y la visibilidad directa siguen siendo elementos esenciales, especialmente en un aeropuerto como el de Vigo, con condiciones meteorológicas complejas”, indicó.

A pesar de eso, denunció que Aena continúa adelante con este modelo, que definió como “recortes disfrazados de innovación”. “Lo que se pretende es abaratar costes reduciendo garantías, ignorando el criterio técnico y el interés de la ciudad”, añadió.

Gestión desde la torre física al 100%

El BNG reclama que el tráfico aéreo de Peinador sea gestionado “al cien por cien y en todos los horarios” desde la torre de control física, rechazando cualquier implantación de un sistema remoto que, a su juicio, disminuye las condiciones de seguridad.

“No se puede imponer este modelo desde un despacho a kilómetros de distancia, como si el de Vigo fuera un aeropuerto secundario”, advirtió Igrexas, que reivindicó el papel estratégico de Peinador para la conectividad y el desarrollo de la ciudad.

El portavoz nacionalista concluyó con un mensaje contundente: “Peinador no es un aeropuerto de segunda y no vamos a permitir que se utilice como banco de pruebas para decisiones que pueden afectar a su seguridad. Lo que está en juego es algo demasiado serio como para improvisar: la seguridad de las personas”.