La compañía gallega de distribución alimentaria Vegalsa- Eroski y Cruz Roja refuerzan el modelo de tienda inclusiva a favor de las personas mayores en la red de 79 establecimientos Autoservicios Familia en Galicia, Asturias y Castilla y León. Lo consiguen a través de unas jornadas de sensibilización de los equipos de tiendas basadas en el “Decálogo de Buenas Prácticas de Atención a Personas Mayores”, un trabajo elaborado por Cruz Roja y que ya se implantó con éxito el pasado año en los 92 establecimientos Eroski Center de Galicia.
El Autoservicios Familia de Sigüeiro (A Coruña) acogió hoy el cuarto de los nueve talleres que Cruz Roja impartirá para dar a conocer el decálogo entre los equipos de los establecimientos de la enseña. Estas sesiones se llevarán a cabo en todos los territorios en los que Vegalsa-Eroski tiene presencia, realizando cinco en Galicia (A Coruña, Carballo, Vigo, Sigüeiro, Marín y Sada), una en Castilla y León, concretamente en Ponferrada, y las dos últimas serán en Asturias (Oviedo y Avilés).
“En Vegalsa-Eroski seguimos trabajando para que nuestras tiendas sean espacios cercanos e inclusivos para todas las personas. Tras el éxito de la primera edición en Eroski Center, hemos decidido extender el programa de formación a nuestra red de Autoservicios Familia para mejorar la atención a nuestros clientes de 65 años y más junto a Cruz Roja, una entidad que conoce a fondo las necesidades del colectivo”, señala la representante del área de Cliente de Vegalsa-Eroski, Marta Santos.
“Los supermercados de proximidad son espacios esenciales en la vida cotidiana de muchas personas mayores. Por eso, promover una atención libre de edadismo y formar a los equipos desde la experiencia directa es fundamental para contribuir a una sociedad más inclusiva. Este programa, que es fruto de las conclusiones del estudio impulsado por la Cátedra Cruz Roja USC, contribuye además a impulsar entornos comunitarios accesibles y amigables para las personas mayores con patologías. Crear supermercados inclusivos es apostar por un modelo social donde todas las personas, con independencia de su edad, puedan participar plenamente,” señala la responsable de proyectos de la Unidad de Innovación de Cruz Roja en Galicia, Trini de Lorenzo Otero.
Experiencia de compra inmersiva
En los talleres formativos, los equipos de tienda participantes tienen la oportunidad de ponerse en la piel de personas mayores a través de un traje adaptado, facilitado por Cruz Roja, para experimentar las principales patologías asociadas al proceso de envejecimiento, como son la pérdida de movilidad y disminución de agudeza sensorial, e incluso otras más específicas como la hemiparesia o la EPOC, entre otras. Con el traje puesto, pueden realizar una compra completa, visitando distintas secciones como panadería, pescadería o frutería y comprobar como estas patologías influyen en una actividad tan común como es la visita a un supermercado.
La representante del área de Clientes en Vegalsa-Eroski, Marta Santos, destaca el entusiasmo con el que los equipos han acogido la iniciativa puesto que “ponerse en la piel de las personas mayores les ha permitido tomar conciencia de las situaciones que enfrentan los clientes en su día a día”. Esto ha derivado en mejoras en la manera de atender, pero también ha reforzado el compromiso de ofrecer un servicio más empático y adaptado a sus necesidades.
Principales recomendaciones de buenas prácticas
La semilla de esta iniciativa se plantó en 2023, cuando Vegalsa-Eroski y la Cátedra Cruz Roja USC unieron fuerzas para elaborar el estudio “El supermercado de proximidad. La experiencia de compra de las personas mayores en Galicia”, en el que se valoró la experiencia de compra de las personas con 60 y más años, la atención que se realiza desde los supermercados de proximidad y la accesibilidad en los mismos.
Los resultados del estudio mostraron aspectos muy valorados por este colectivo como la importancia de la accesibilidad, la ergonomía y la atención personalizada. También se identificaron barreras frecuentes y se presentaron recomendaciones para mejorar la usabilidad y el trato en estos establecimientos.
Estas recomendaciones se reflejaron en el “Decálogo de Buenas Prácticas de Atención a Personas Mayores” donde se destaca la necesidad de crear un ambiente seguro y de confianza en el supermercado para este colectivo, de ayudarles si se desorientan, utilizando en todo momento una comunicación clara y amigable y contactando con sus familiares, si fuese necesario.
La guía también recuerda la importancia de no generalizar, ya que no todas las personas mayores están enfermas ni tienen achaques; de evitar el paternalismo; de no criticar, respetando sus opiniones y costumbres, ofreciendo ayuda y consejo, pero permitiendo que decidan por sí mismos; emplear siempre una escucha activa y explicar de diferentes formas, en caso de que no entiendan.

