La CIG denuncia a Correos en la Valedora do Pobo por discriminación entre la ciudadanía de Vigo

La CIG viene de denunciar a Correos ante la Valedora do Pobo por lo que considera un trato discriminatorio entre la ciudadanía de Vigo, ya que los responsables de distribución están falseando los datos del sistema de control de la calidad en plazo de entrega haciendo que se repartan los envíos del sistema de “panelistas” que vigila el cumplimiento de la entrega en plazo, dando preferencia a los envíos de estos respecto a los de las demás personas usuarias.

La central sindical ha señalado en numerosas ocasiones la falta de personal y el “pésimo servicio postal” que se está prestando a consecuencia de la no cobertura de jubilaciones, bajas laborales y permisos que no se cubren y por el hecho de que el poco personal que hay tiene que hacer cada día nuevas zonas, con la correspondiente baja de productividad.

Esta falta de contratación de personas trabajadoras para el reparto está provocando retrasos continuados en la entrega de los envíos, llegando en casos, como el de la reciente denuncia en la localidad de Bueu, a hacer que las citas médicas lleguen después de la fecha, con los consiguientes perjuicios.

En el caso de la zona de Vigo estos retrasos siguen produciéndose, “sin que los responsables de distribución en esta zona les pongan solución”, critican desde la CIG-Correos. Por el contrario, lejos de finalizar con los perjuicios que puedan estar sufriendo las personas usuarias de este servicio público “lo que hacen es falsear los datos del sistema de control de la calidad, preocupándose de que se repartan los envíos del sistema de “panelistas” que vigilan el cumplimiento de la entrega en plazo de las cartas ordinarias, dando preferencia a los envíos de estos respecto a los de las demás personas usuarios”.

Lo que constituye, al entender de la CIG, una clara discriminación de la ciudadanía que tiene responsables directos, como la responsable de sector de distribución de Correos en Vigo. Por lo que denunció ante la Valedora do Pobo lo que considera una ilegalidad manifiesta, “desde el momento en que se da un trato distinto a unos ciudadanos sobre otros”.

Este sistema de “panelistas” funciona a través del envío de cartas ordinarias a una serie de personas (panelistas) que tienen el deber de revisar su buzón todos los días e informar en qué días les llegan las cartas, por lo que sabiendo el día de envío de la carta y el día de entrega se conoce el plazo de entrega de estas.

Lo que hacen los responsables de Correos es controlar qué destinatarios pertenecen a este sistema (algo sencillo sabiendo el tipo de cartas y la frecuencia con la que las reciben) y presionar al personal de reparto para dar preferencia a estos envíos, que son entregados el mismo día que llegan a la unidad de reparto; mientras que el resto de los envíos (incluso los que van dirigidos al mismo edificio) quedan sin repartir por falta de personal de reparto, lo que supone una clara discriminación del resto de los usuarios, que en algunos casos tardan semanas en recibir su correspondencia.

Además de las cartas ordinarias, las notificaciones administrativas también se ven afectadas por los retrasos derivados de la falta de personal. Algo especialmente grave al tratarse de comunicaciones remitidas por las administraciones públicas respecto de la tramitación de cualquier acto administrativo (concesiones o denegaciones de plazas en las guarderías públicas o en residencias públicas, valoraciones de discapacidades, resoluciones de los Concellos o de la Seguridad Social, etc). Estas comunicaciones no se están entregando en el día en el que llegan a las unidades de reparto, acumulando, en algunas zonas de la ciudad, más de dos semanas de retraso, llegando incluso a superar el mes de retraso durante la Navidad pasada.

Por lo que desde la CIG-Correos reclaman que se adopten las medidas urgentes para finalizar con esta situación y exigen a los responsables de la empresa pública que asuman sus responsabilidades ante el mal funcionamiento del servicio postal.