El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo denunció hoy los reiterados cortes en el suministro de agua registrados en las últimas dos semanas en el entorno de la Avenida de Martínez Garrido y advirtió de que no se trata de un episodio aislado, sino de un problema que se repite “cada vez con más frecuencia” en distintos barrios y parroquias de la ciudad.
El portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, criticó que las viguesas y los vigueses paguen el recibo del agua más caro de toda Galicia y uno de los más elevados del conjunto del Estado, por delante incluso de ciudades como Madrid o Zaragoza, mientras el servicio que reciben “solo se puede calificar como lamentable”.
Cortes reiterados
Igrexas atribuyó esta situación a la falta de inversión y al escaso mantenimiento de la red de abastecimiento. “Prácticamente cada semana hay algún ámbito de la ciudad sin acceso a un servicio esencial como es el agua”, advirtió, recordando que esta situación es bien conocida en barrios como Lavadores, Teis o Coia. “Barrios en los que no se inauguran grandes proyectos, pero en los que tampoco se garantiza algo tan básico como que al abrir la llave salga agua”, añadió.
Para el portavoz nacionalista, este escenario es consecuencia directa del modelo de gestión privatizada del servicio, actualmente en manos de la concesionaria Aqualia, cuya concesión fue prorrogada por el Gobierno municipal durante cinco años más. “Estamos ante un modelo en el que la empresa hace caja mientras el servicio empeora”, afirmó.
En este sentido, recordó que de la anterior prórroga quedaron sin ejecutar más de la mitad de los 40 millones de euros de inversiones comprometidos, sin que eso tuviera consecuencias para la concesionaria. Además, criticó que buena parte de esos recursos se destinaran a financiar actuaciones urbanísticas ajenas al propio servicio de abastecimiento.
Auditoría y plan urgente
Ante esta situación, el BNG exige dos medidas inmediatas: la realización de una auditoría integral de la red de abastecimiento para conocer su estado real y la puesta en marcha de un plan urgente de inversiones para renovar los muchos kilómetros de tuberías obsoletas existentes en la ciudad, incluyendo tramos que aún son de fibrocemento.
El Bloque también reclama actuaciones para reducir las importantes pérdidas de agua que se producen en la red, que en algunos puntos de la ciudad pueden llegar hasta el 30%.
“En la ‘mejor ciudad para vivir’, de la que tanto presume Abel Caballero, hay miles de vecinas y vecinos que ni siquiera han garantizado algo tan básico como el suministro de agua”, concluyó Igrexas, que reclamó abandonar un modelo de gestión que “prioriza la propaganda sobre el mantenimiento de los servicios públicos” para garantizar un acceso seguro y de calidad al agua potable en toda la ciudad.

