El personal de Alten que trabaja para la compañía del sector vigués de la automoción BorgWarner continuó este viernes con las movilizaciones en defensa del empleo, después que la subcontrata iniciara una campaña de despidos y amenazara con cesar la actividad si no se retiran las demandas por cesión ilegal de personas trabajadoras.
De manera que desarrolló una concentración a las puertas de BorgWarner en Zamáns (Vigo), empresa que es responsable de la situación irregular en la que se encontraban, para darle visibilidad al conflicto y pedir la solidaridad del personal de la factoría, “ya que su lucha es la lucha del sector de la automoción en la búsqueda de salarios justos y condiciones laborales dignas; y porque además no puede haber personal de primera categoría y personal de segunda (mucho más barato), que incluso pone en peligro la estabilidad de los cuadros de personal de las empresas matrices”.
El conflicto se remonta a diciembre de 2024, cuando la Inspección de Trabajo visitó las instalaciones de BorgWarner en Porto do Molle (Nigrán), y después de comprobar la veracidad de los hechos denunciados por la CIG resolvió que existe cesión ilegal de personas trabajadoras y sancionó a las dos empresas. A partir de ahí, el personal interpuso demandas judiciales para que fuera reconocida su condición de fijos de BorgWarner, por la cesión ilegal de la que eran objeto.
En los últimos meses estas personas trabajadoras están viéndose sometidas a una serie de amenazas y coacciones por parte de la empresa para que desistan de sus demandas, al tiempo que van ejecutando despidos que ya están recurridos también en vía judicial. El último paso dado por la subcontrata fue comunicarles que su contrato mercantil con BorgWarner finalizaría el próximo 9 de marzo, a pesar de que en enero les aseguraban que había trabajo para los próximos tres años (2026, 2027 y 2028).
En consecuencia, el cuadro de personal decidió convocar una huelga indefinida, que comenzó el pasado 23 de febrero con un cierre en las instalaciones, para exigir la readmisión de las personas despedidas, la continuidad de su trabajo y que cesen las extorsiones para renunciar a sus derechos mientras los juzgados resuelven las demandas interpuestas.
Ante esta convocatoria de huelga, Alten solicitó una mediación del AGA que tuvo su primera reunión el pasado jueves, y a la que asistió el delegado sindical de la CIG junto a representantes del sindicato de las federaciones de Banca e Industria. En esta reunión, que se celebró telemáticamente puesto que la empresa tuvo un problema con el viaje, se expusieron los hechos que dieron lugar a la convocatoria de huelga “pero no se avanzó en encontrar ninguna solución”, tal y como denuncian desde la central sindical.
Está previsto que la siguiente reunión tenga lugar el próximo martes día 3 de marzo, “y ya le solicitamos a la empresa que ponga encima de la mesa su propuesta, pues quien está sufriendo las consecuencias de las ilegalidades de las dos compañías son las personas trabajadoras que, recordemos, ya llevan cinco jornadas de huelga”.

