La CIG se movilizó hoy en la Cidade da Xustiza de Vigo coincidiendo con el juicio previsto por el despido de una delegada de la central sindical en el comité de empresa de Abanca en la provincia de Pontevedra. La sesión no se celebró finalmente por cuestiones formales del procedimiento y está previsto que tenga lugar en abril.
En la movilización, que se desarrolló de 10:30 a 12:00 horas, participaron personas delegadas de la CIG-Banca de todo el país y de otros sectores de la comarca -además del propio secretario general, Paulo Carril- en solidaridad con la trabajadora víctima de represión sindical por su condición de delegada. En consecuencia, la central reclama judicialmente la nulidad del despido y la readmisión inmediata de la afectada.
“La rescisión de contrato, comunicada por la entidad bancaria en julio de 2025, no fue un hecho casual, sino un acto deliberado contra una compañera que ejerció activamente su papel como delegada y fue parte importante en el trabajo desarrollado por la sección sindical de la CIG en los meses anteriores a la exitosa huelga del 11 de enero de 2024, en la que el personal de Abanca se echó a la calle para denunciar la política de abusos de la empresa y la continua pérdida de poder adquisitivo, mientras Abanca registraba cuantiosos beneficios”.
Además, después de la huelga la CIG presentó cuatro demandas contra la empresa: por cláusulas ilegales en los contratos (estimada a favor de la central); por incumplimiento del preaviso de cinco días para modificación de los horarios semanales (estimada también a favor); por exigir una autorización adicional para poder registrar las horas extras reales que se hacen (que no llegó a juicio pues la empresa modificó el sistema previamente); y por vulneración de la libertad sindical en la negociación del anterior plan de igualdad, “demanda en la que estaban implicadas las mismas personas instructoras del expediente a medida que pretende justificar el despido”.
Finalmente, desde la CIG recuerdan que la naturaleza de central combativa y su acción sindical de confrontación y de denuncia de los abusos cometidos por la empresa “le hace daño a Abanca, por lo que pretenden amedrentarnos para que permanezcamos en silencio y no nos movilicemos”. Pero quieren dejar muy claro que “no lo va a conseguir, y seguiremos defendiendo los derechos del personal y de la compañera despedida, en la seguridad de su completa inocencia en los hechos que se le imputan”.

