La concesionaria del SAF de Ponteareas renuncia al servicio tras meses de conflicto laboral

Hicieron falta meses de conflicto laboral y 68 jornadas de huelga para que Óbolo, concesionaria del Servicio de Ayuda en el Hogar (SAF) del Concello de Ponteareas, renunciara al contrato. Ayer mismo el pleno municipal aprobó por unanimidad la solicitud de la empresa de abandonar voluntariamente el servicio alegando supuestamente que al precio contratado no era viable, cuando los graves incumplimientos laborales y del propio contrato justificaban una rescisión por parte del Gobierno local que preside Nava Castro.

Por eso la CIG lamenta que tuviera que ser la propia empresa la que finalmente renunciara a la gestión del SAF, algo que no sería posible por otra parte sin la lucha incansable de unas trabajadoras que en estos meses demostraron su capacidad de resistencia protagonizando 68 jornadas de huelga y movilizaciones diarias.

En este tiempo tuvieron que soportar tanto las maniobras de la compañía como la actitud de los responsables municipales, comenzando por la misma regidora, “que no escatimaron en mentiras, falsedades, presiones, amenazas e incluso agresiones físicas”, tal y como denuncian desde la central sindical. De hecho, una de las empleadas llegó a presentar denuncia en la Guardia Civil tras ser golpeada en varias ocasiones por la alcaldesa con la contra de madera de una ventana para obligarla a abandonar el cierre que mantenían las afectadas en el interior del salón de plenos.

Con todo, con el apoyo de la CIG y de buena parte de los vecinos, el personal del SAF de Ponteareas fue quien de sobreponerse y mantener una lucha que dio sus frutos, primero logrando que la empresa regularizara el pago de las nóminas y se comprometiera a cumplir las condiciones esenciales del contrato, y ahora provocando su renuncia al servicio. Una renuncia que fue comunicada por la compañía a mediados de este mes y que el pleno municipal aprobaba por unanimidad en la tarde de ayer con la presencia de un grupo de trabajadoras, que no dudaron en celebrar una decisión por la que llevaban mucho tiempo esperando.