Las ayudas de emergencia aprobadas en 2025 alcanzaron a 8.870 beneficiarios, según avanzó este viernes el alcalde al explicar que el Concello destinó 1.079.812 euros a atender las demandas de la ciudadanía con escasos recursos. Abel Caballero explicó que de las 3.548 ayudas entregadas el año pasado, los gastos de alimentación, con 451.764 euros en 1.363 ayudas, y los destinados a alquiler y a créditos hipotecarios, con 393.337 euros en 992 apoyos, concentraron las mayores partidas de las ayudas de emergencia aprobadas en 2025.
Del total de las ayudas, 112 fueron para el bonotaxi, con 33.425 euros. A estas hay que sumar las 154 de alojamientos por 60.563 euros; así como 34 de gastos de farmacia por 2.719 euros; 371 del recibo de la luz por 19.441 euros; 309 del recibo del agua por 17.921; 34 para afrontar el gasto del gas por 3.167 euros y 59 para prótesis, órtesis y ópticas por 26.270 euros. También fueron entregadas 12 ayudas para atención sanitaria por 6.036 euros; 1 para alimentos específicos para menores por 115 euros; 11 para gastos personales por 2.431 euros; 39 para mobiliario de primera necesidad por 17.921 euros y 9 para eliminar barreras arquitectónicas por 26.018 euros.
El regidor recordó que desde 2019, primer año de las ayudas de emergencia, el Concello duplicó el presupuesto para proporcionar apoyo a las personas con necesidades “acuciantes” ya que se trata de un “complemento imprescindible para numerosas familias”, y que se suman a una política social que también cuenta con programas para mayores y menores.
Deportes
La Junta de Gobierno aprobó este viernes los proyectos básicos y de ejecución para la instalación de un pavimento arena-elástico para los pabellones deportivos de Bembrive, por valor de 150.000 euros, y de Lavadores, por un importe 120.000 euros. “Los pabellones tienen en este momento un firme excesivamente duro y lo vamos a cambiar por el nuevo sistema que cuenta con un perfil de parqué similar al que existe en el polideportivo de As Travesas”, indicó el alcalde al destacar la mejora “sustancial” de los dos pabellones. El plazo de ejecución de las obras es de tres meses y los trabajos se acometerán en verano por la ausencia de actividad deportiva.
Caballero detalló que las obras programadas por el Concello permitirán “una mejor actividad deportiva y algo de la mayor relevancia, absorber los impactos porque se trata de un parqué flexible que no somete a las rodillas y tobillos a los impactos de cuando se corre en una superficie dura”. El regidor recalcó que el gobierno municipal “sigue mejorando las instalaciones deportivas de Vigo”.

