El certamen de arquitectura Gran de Area 2025 premia obras de Vigo, Mondariz y Oia

Las Delegaciones de Ourense, Pontevedra y Vigo del Colexio de Arquitectos de Galicia fallan los galardones de los Premios Gran de Area de Aportación á Arquitectura 2025. Estas distinciones suponen un reconocimiento a la labor conjunta y necesaria de todos los agentes que intervienen en el proceso de gestación y construcción de una obra de arquitectura de calidad desarrollada en las demarcaciones de Ourense, Pontevedra y Vigo. El objeto del certamen es destacar el valor de la obra arquitectónica, una “pequeña pero importante aportación a la arquitectura, a la creación y a la puesta en valor del entorno”.

Este año se presentaron 57 proyectos de muy diversas escalas y localizaciones, que son el resultado que aglutina lo mejor de los arquitectos y de las arquitectas, pero también de todos los agentes de obra que los acompañan en el proceso constructivo, como son los promotores, ingenieros, constructores e incluso artesanos de la madera y del metal, entre otros. Se trata de obras de carácter urbano, habitacional, industrial, comercial o paisajístico, y con escalas también muy diferentes, desde pequeñas intervenciones, casi estratégicas, a otras que incluso resuelven espacios urbanos a escala de ciudad.

El jurado del concurso estuvo compuesto por los presidentes de las Delegaciones de Ourense y Pontevedra, Emma Noriega y Anselmo Villanueva; la tesorera de la Delegación de Vigo en relevo de su presidente, Sonia Alvarado; Jorge Enríquez, colegiado seleccionado entre los galardonados de los Premios Gran de Area de la edición anterior, consensuado por las tres delegaciones; un colegiado de cada delegación seleccionado por su Junta Directiva: Sandra González por Ourense, Carolina Mateos por Pontevedra, y Rosa Mouriño por Vigo; y la secretaria de la Delegación de Pontevedra, María García, que actuó como secretaria del jurado.

El jurado manifestó su satisfacción por recibir una notable diversidad de propuestas, tanto en sus características como en su escala, incluyendo proyectos de carácter residencial, dotacional y de espacio público, e incluso intervenciones de restauración, rehabilitación, diseño de interiores y otras actuaciones de distinta entidad y complejidad arquitectónica.

“Estamos satisfechos por la alta participación y por la notable calidad y diversidad de las obras presentadas, que hicieron especialmente compleja la selección final. Las obras premiadas aportan contribuciones particularmente valiosas a la arquitectura, ejemplificando rigor, sensibilidad y calidad arquitectónica”, destaca el jurado.

Después de horas de intensas liberaciones, el jurado seleccionó 12 obras (4 obras ubicadas en cada una de las tres demarcaciones colegiales). La entrega de premios se celebrará a comienzos del próximo año (lugar y fecha aún sin determinar).

OBRA NUEVA Y REHABILITACIÓN DE EDIFICIO PARA VIVIENDAS, LOCALES Y GARAJES
Rúa do MARQUÉS DE VALLADARES 39, 41, 43, VIGO, PONTEVEDRA
JESÚS IRISARRI CASTRO | GUADALUPE PIÑERA MANSO

El jurado valora esta obra por su capacidad para establecer un diálogo sensible y respetuoso entre la arquitectura preexistente y la nueva intervención, recuperando el edificio Ribas y restituyendo su fachada original como parte de una lectura histórica continua de la calle. La organización del edificio alrededor de un único patio-paisaje crea un interior luminoso y continuo que introduce la naturaleza en el corazón del proyecto. La disposición pasante de las viviendas, abiertas tanto a la calle como al patio, proporciona calidad espacial, ventilación natural y una relación enriquecida con el exterior, alcanzando una integración ejemplar entre memoria y contemporaneidad.

VIVIENDA UNIFAMILIAR AISLADA
VILASOBROSO, MONDARIZ, PONTEVEDRA
FRANCISCO JAVIER VÁZQUEZ FERNÁNDEZ | PERFECTO CENDÓN DOMÍNGUEZ | CENDÓN-VÁZQUEZ ARQUITECTOS, SCP

El jurado valora esta vivienda por su capacidad de integrar una arquitectura contemporánea en un paisaje rural de edificación dispersa. El proyecto reinterpreta las formas de vida y las necesidades actuales en un contexto tradicional. Su volumetría, sencilla y fragmentada, adapta la edificación a la escala del entorno, manteniendo un diálogo natural con las preexistencias. El empleo consciente de materiales y soluciones constructivas contemporáneas, ajenas al imaginario tradicional, se convierte aquí en un valor añadido, al contribuir a una integración respetuosa y honesta con el paisaje abierto en la que se inserta la vivienda.

RESTAURACIÓN DE LA VIVIENDA PARTICULAR DE XOSÉ BAR BOO, ARQUITECTO
Rúa do MARQUÉS DE VALLADARES 27, VIGO, PONTEVEDRA
PABLO MENÉNDEZ PAZ

El jurado valora la extraordinaria sensibilidad con la que se aborda la restauración de la vivienda particular del arquitecto Xosé Bar Boo, mostrando un profundo respeto por la obra original y por los valores espaciales, constructivos y materiales que definen su arquitectura. Se reconoce la conservación de la esencia de este patrimonio doméstico único, preservando la autenticidad de un proyecto que es al tiempo biografía y legado arquitectónico. La intervención, precisa y contenida, afronta la restauración manteniendo la coherencia formal y conceptual con la propuesta original de Bar Boo. El jurado destaca también el papel ejemplar del promotor, que asumió el compromiso de preservar y actualizar este espacio vital con un respeto admirable. El resultado es una restitución serena y respetuosa de la vivienda, reafirmando el valor de la conservación frente a la transformación innecesaria.

ORDENACIÓN DEL RECINTO MONACAL Y ENCUENTRO COSTERO DEL REAL MOSTEIRO DE OIA
OIA, PONTEVEDRA
RODRIGUEZ+PINTOS ARQUITECTOS, SLP | SANTIAGO PINTOS PENA

El jurado valora esta propuesta por su planteamiento respetuoso y por el compromiso de recuperar no solo un conjunto patrimonial singular, sino también el modelo sostenible que sostuvo históricamente la relación del Mosteiro con la villa y con el entorno. La propuesta ofrece una visión integral, incorporando la totalidad del recinto -edificios, huertas, jardines y zonas forestales- para reinterpretar, desde criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica, un ecosistema que combina conservación y nuevos usos compatibles con el lugar. El jurado quiere reconocer también la visión y perseverancia de los promotores, que durante casi dos décadas mantuvieron el compromiso de hacer viable la recuperación y gestión de este Bien de Interés Cultural, contribuyendo a la revitalización de un enclave arquitectónico y paisajístico único en el contexto gallego.

Los premios Gran de Area nacieron en Vigo en el año 2001 con el objeto de poner en valor y contribuir a la armonía entre arquitecto y promotor, y para alcanzar el mejor resultado arquitectónico y constructivo posible, convirtiéndose en la mayor apuesta y ánimo para el reconocimiento social de esta disciplina. Dada la expectación que generaron, el certamen se amplió a las delegaciones de Pontevedra y Ourense.