Al igual que el pasado mes de enero, varios millares de personas salieron este jueves a la calle en Vigo de nuevo convocados por la plataforma SOS Sanidade Pública bajo el lema “Reconstruir el área sanitaria de Vigo”, para demandarle al Sergas la dotación del personal y de los recursos necesarios para garantizar una asistencia 100% pública y de calidad.
La marcha recorrió la distancia entre la Plaza de los Caballos, de donde salió pasadas las 19:00 horas, y el cruce de Colón, donde se dio lectura a un manifiesto en el que se exigen “responsabilidades políticas” por las condiciones en las que se encuentra el área sanitaria y se llama a “defender” las medidas necesarias para dotarla de los recursos humanos y materiales necesarios para conseguir una asistencia sanitaria 100% pública y de calidad. “Lo que estamos viviendo en la actualidad son las consecuencias de las condiciones en las que se hizo la licitación, la construcción y la gestión del Hospital Álvaro Cunqueiro”, se señala. Un proceso que fue contestado masivamente en la calle y también ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, en la Comisión Europea, en el Defensor del Pueblo europeo y en el Parlamento europeo, “denunciando la vulneración de la legalidad española y comunitaria en la licitación”.
Se recuerda además que un informe del Consello de Contas reafirma las denuncias que SOS Sanidade Pública lleva haciendo desde que se confirmó este cambio de modelo de hospital y cuestiona la legalidad de determinados aspectos de la licitación. Por lo que consideran que no puede quedar impune “hacer que la ciudadanía pague 470.469.422 euros de más a la sociedad concesionaria; hacer un hospital más pequeño, que no responde a las necesidades del área sanitaria; y mantener e incluso aumentar el negocio de la sanidad privada”.
De hecho, con la construcción del nuevo hospital no se lograron alcanzar los objetivos fijados por el Plan funcional inicial, “ya que que ni se construyeron las estructuras necesarias de atención hospitalaria (de 2000 camas hospitalarias previstas en el conjunto del área sanitaria se pasó a un máximo de 1366); ni se reforzó la Atención Primaria con la creación de nuevos centros de salud y ampliación de otros; ni se consiguió la merma del peso de la sanidad privada en nuestra área, incrementándose su negocio”.
A consecuencia de estos incumplimientos tanto la ciudadanía como las personas trabajadoras de la sanidad pública padecen “intolerables” listas de espera para consultas, pruebas complementarias, exploraciones e intervenciones quirúrgicas; unos servicios hospitalarios sin el cuadro de personal y espacios suficientes; una cartera de servicios incompleta para mantener el negocio de la sanidad privada; la saturación en el servicio de urgencias del hospital por un diseño insuficiente, con una Atención Primaria debilitada; unas listas de espera en Atención Primaria que superan en muchos casos los 10 o 15 días, y muchas personas sin profesional de la medicina de familia o de la pediatría que pueda atenderlos. Así como la sobrecarga de los profesionales de enfermería, insuficientes para dar respuesta a la cronicidad y a la dependencia, con retraso en el seguimiento de patologías crónicas y dificultad para garantizar una atención de calidad a personas dependientes; las dificultades para acceder a los centros de salud y a las consultas de Atención Primaria por no tener personal suficiente en las áreas administrativas.
Mientras una parte de la población sigue siendo atendida en Povisa, con un concierto económico “sin transparencia”, y sin alternativa pública en este momento, para poder revertir esta situación. “Mientras la sanidad pública sufre, el dinero público sigue llenando las carteras de los accionistas de los fondos de inversión extranjeros que son propietarios del Hospital Álvaro Cunqueiro y del Hospital Ribera Povisa”.
Frente a todo esto, se reclama la reversión de la concesión y el rescate del Álvaro Cunqueiro para el ámbito de lo público, así como su ampliación tal y como figuraba en el proyecto inicial para garantizar 1265 camas, lo que incluye restituir una Unidad de Cuidados Mínimos con 148 camas, la Unidad de Docencia e Investigación y una unidad de Rehabilitación.
También se demanda poner a pleno rendimiento las camas del Hospital del Meixoeiro (422) y del Hospital Nicolás Peña (117); recuperar la población de 300.000 usuarios de Pontevedra que antes tenía servicios especializados en Vigo (Cirugía Torácica, Cardíaca, Hemodinámica, etc.); la reordenación asistencial del área de Vigo, reivindicando la construcción de un Centro de Alta Resolución (CAR) con las especialidades más demandadas por la población, en el centro de Vigo, dado que la implantación del Álvaro Cunqueiro en el extrarradio de la ciudad provocó un distanciamiento de los recursos hospitalarios.
Y la recuperación de la Atención Primaria, con un aumento de la inversión, analizando las necesidades de recursos, tanto humanos como estructurales, de los centros de salud y de los Puntos de Atención Continuada (PAC) del área sanitaria. Para el Morrazo, exigen la construcción del nuevo Centro de Alta Resolución en A Rúa con las especialidades más demandadas, y el PAC de Atención Primaria; finalizar ya el centro de salud de Moaña con el su PAC, ampliar el de Cangas (trasladando el PAC al CAR) y construir el nuevo centro de salud en O Hío, tal y como estaba previsto, para dar cobertura a la población de Aldán y de O Hío.
“Para que todo esto sea posible es necesario garantizar el incremento de la inversión en sanidad pública en el área sanitaria de Vigo, y que el dinero de todas y todos se utilice para reforzar la atención hospitalaria y recuperar la Atención Primaria, y no para incrementar el negocio de la sanidad privada”, finaliza el manifiesto.

