El especialista del servicio de Hematología del Área Sanitaria de Vigo, el doctor Manuel R. López, fue el encargado de recoger dos premios nacionales sobre Inteligencia Artificial, en representación del equipo de Investigación en el que participan profesionales de varios hospitales de la comunidad gallega.
Así, el proyecto “Código Rojo” resultó ganador del premio INNOVA-H 2025, en el último Congreso de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia al tiempo que recibió el galardón INNOVA-HEALTH 2025, organizado por Diario Médico y Correo Farmacéutico al mejor proyecto innovador, que cuenta, entre otros, con el aval del Instituto de Salud Carlos III de Madrid.
Objetivo, dar respuesta a las necesidades clínicas reales
Un problema creciente en la práctica médica es la enorme cantidad de conocimiento y literatura científica que va generándose anualmente, apareciendo miles de publicaciones nuevas, que requieren a los facultativos mantenerse actualizados.
A esto se suma la complejidad del diagnóstico y tratamiento de enfermedades graves o poco frecuentes, como linfomas o mieloma múltiple, que cuentan con múltiples subtipos y esquemas terapéuticos en constante evolución. Además, existe una desigualdad en el acceso al conocimiento especializado, ya que no todos los centros sanitarios disponen de expertos ni de los últimos avances tecnológicos. Otro de los problemas detectados es que, a veces, los profesionales deben tomar decisiones rápidas.
Desde Código Rojo se propone adaptar el potencial de la IA generativa a las necesidades clínicas reales, a través del desarrollo de chatbots (programa informático que simula una conversación humana para interactuar con los usuarios a través del texto y voz).
Estos programas están diseñados y ajustados específicamente para cada área: chatbots clínicos capaces de sintetizar y responder con evidencia médica reciente, de forma rápida y accesible durante la práctica asistencial; modelos de IA entrenados en patologías concretas, que ayudan al especialista a explorar opciones diagnósticas y terapéuticas personalizadas; la IA como segunda opinión o guía clínica rápida, acelerando el acceso al conocimiento experto; y la Formación práctica mediante podcasts y simulaciones clínicas.
Diseño de los chatbots
El proceso de diseño de estos chatbots incluye cinco pasos: selección del conocimiento, en la que especialistas recogen y validan la literatura científica relevante; definición de prompts o instrucciones a la IA para establecer objetivos y reglas, el uso del RAG (Generación Asistida por Recuperación) para eliminar el riesgo de alucinaciones, para garantizar que las respuestas son referenciadas y referenciables.
Los siguientes pasos serían el entrenamiento, realizado por expertos de cada área y la fase de validación, a cargo de revisores independientes. Por último, la Implementación piloto; esto es, el acceso gratuito para usuarios suscritos, con recogida de feedback y métricas de uso.
Un millar de usuarios
Los resultados iniciales de Código Rojo son muy satisfactorios. Desde su implantación, hace un año, se alcanzaron ya el millar de usuarios, con más de 120.000 consultas realizadas.
Según afirma el doctor Manuel López, “esta Plataforma es el “Chatbol de los chatbos” y aunque no disponemos de informes públicos con métricas comparativas como tiempo, precisión diagnóstica o impacto clínico, existen casos de uso cualitativos que muestran su potencial como herramienta de apoyo -nunca sustitutiva- al clínico”.
En este sentido, el especialista explica que esta Plataforma aporta agilidad, acceso a toda la información médica en tiempo real, y mucha seguridad en las tomas de decisiones clínicas; sin embargo, “nunca sustituirá al facultativo ya que carece de empatía, de la capacidad de exploración física al paciente”.
Hoy en día se tiene completado los chatbots de mieloma y linfoma junto a la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia, y ya están en marcha chatbots de hemofilia y enfermedad de Von Willebrand, en colaboración con la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia.
En definitiva, Código Rojo es una plataforma en fase piloto, de acceso gratuito para los facultativos, con cobertura en más de 200 especialidades, que evoluciona continuamente gracias al trabajo conjunto de profesionales sanitarios y usuarios.

