Tras 68 días de huelga indefinida el personal del Servicio de Ayuda en el Hogar (SAF) del Concello de Ponteareas decidió este lunes suspender el paro una vez que la empresa solucionó los problemas en el pago de las nóminas y en la cotización a la Seguridad Social. La concesionaria Óbolo se comprometió también por escrito ante la mediación del Consello Galego de Relacións Laborais a cumplir las condiciones esenciales del contrato antes del próximo 31 de diciembre en cuestiones como registro y cómputo de jornada, contar con el 60% de los contratos a jornada completa, garantizar descanso semanal de 48 horas, abonar las horas extras para jornadas superiores a la completa y asumir deberes en materia de salud laboral y formación.
Desde la CIG explican que las trabajadoras se vieron en la obligación de solicitar el pasado 20 de octubre la mediación del CGRL ante la “total indefensión” por parte del Gobierno local y su negativa a extinguir el contrato con la concesionaria. “La empresa, totalmente ausente, mantuvo suspendidas las negociaciones demorando la respuesta a las reivindicaciones de las trabajadoras hasta el viernes pasado, fecha en la que la central sindical recibió justificación fidedigna de que los salarios habían sido correctamente cotizados ante la Seguridad Social, recibiendo copia de la liquidación y pago el 28 de noviembre, en contra de lo que afirma el concejal responsable del SAF, Jesús Represas Carrera, que dijo haberlo solucionado en los primeros días de la huelga”. Y este mismo lunes, de manera paralela a la formalización del acuerdo, la empresa procedió al pago de diferencias pendientes de nóminas.
Estas dos cuestiones fueron determinantes para proceder a la firma de un documento que recoge además el cumplimiento de las condiciones esenciales del contrato de licitación antes del 31 de diciembre de 2025:
- Registro y cómputo de jornada.
- 60% de contratos a jornada completa.
- Descanso semanal de 48 horas.
- Pago de horas extras para jornadas superiores a la completa.
- Deberes en materia de salud laboral y formación.
Con todo, el personal quiere dejar muy claro que con la aceptación del acuerdo la empresa no queda exonerada de la actuación de la Inspección de Trabajo a respecto de las posibles responsabilidades derivadas de los incumplimientos.
Al mismo tiempo, las trabajadoras censuran la actuación de la máxima responsable del Concello, Nava Castro, tanto durante el conflicto como en su resolución, “mostrándose siempre en contra de los intereses de sus vecinas, negando la realidad y elevando la tensión en las movilizaciones, además de dilatar cualquier posibilidad de acuerdo en una lamentable política de desgaste de las que entendió eran sus contrincantes”.
Por eso la central sindical hace hincapié en que solo la firmeza y capacidad de lucha de las empleadas, con el apoyo de la CIG, hizo posible que Óbolo cumpliera a día de hoy con sus obligaciones. Finalmente, adelantan que el próximo 2 de enero el Concello recibirá por registro un informe con el grado de cumplimiento de lo acordado y advierten que no dudarán en retomar la huelga y la solicitud de extinción del contrato.

