La Zona Franca y el Consulado de Portugal avanzan en nuevas líneas de colaboración

El delegado especial del Estado de la Zona Franca de Vigo, David Regades, y el nuevo cónsul general de Portugal, João Bezerra da Silva, mantuvieron un encuentro en la sede del Consorcio vigués, en su primera reunión oficial tras el nombramiento del funcionario portugués con el que el Consulado del país vecino recupera la máxima categoría diplomática en la ciudad, después de casi 20 años funcionando como viceconsulado, representación de menor rango.

Diálogo permanente y nuevos canales de interlocución. Con este deseo conjunto, ambos responsables coincidieron en la necesidad de sinergias en el apoyo al tejido empresarial de ambas orillas del Miño, dada la presencia cada vez mayor de compañías portuguesas y gallegas en ambos territorios, e incentivar la vocación transfronteriza. “Siempre decimos que Vigo es la ciudad de la economía, señaló el delegado del Estado en la Zona Franca, pero es mucho más. Formamos parte de una Eurorregión, una de las más dinámicas de Europa, con claros desafíos estratégicos en los que tenemos que trabajar juntos”.

David Regades y Bezerra da Silva hablaron de la soberanía industrial y tecnológica de Europa en la que España y Portugal tienen que colaborar y en el polo de la Eurorregión que puede jugar un papel relevante con el centro de tecnología de Braga, como ejemplo de cooperación de las universidades, gallegas y portugueses y con proyectos tan importantes como la fábrica de semiconductores fotónicos de Vigo, todos los centros tecnológicos públicos y privados de la Eurorregión y las oportunidades industriales derivadas a nuevos sectores. Ambos responsables abordaron también retos como la movilidad laboral entre ambos territorios, con más de 15.000 personas que cruzan a diario la frontera para trabajar, la mejora de la conectividad para estimular la competitividad empresarial y la transición energética.

El Consulado de Portugal es la representación diplomática extranjera que más tiempo lleva en Vigo, más de un siglo de actividad, y su área de jurisdicción se extiende a toda Galicia en la atención no solo a los ciudadanos portugueses que viven en Vigo y en otros puntos de la Comunidad Autónoma gallega sino también a decenas de miles de visitantes del país vecino que cada año nos visitan.