La Xunta acusa al Concello de Vigo de “desentenderse” del abastecimiento de Eiras

La Xunta de Galicia lamenta que el Concello de Vigo se esté desentendiendo del abastecimiento a la ciudad y al entorno desde la presa de Eiras sin valorar ni los riesgos derivados de las deficiencias detectadas en la infraestructura ni aportar la información necesaria para poder coordinar la actuación entre ambas administraciones.

“Augas de Galicia es la única administración que acudió a la reunión técnica celebrada en el Concello de Vigo esta mañana -tras ser solicitada hasta en dos ocasiones por la Xunta y en la que estuvo el director del organismo hidráulico, Roi Fernández, y otros técnicos- con información y una planificación concreta y con garantías de los trabajos que se deberían acometer en la presa tras los problemas detectados en dos de las cuatro válvulas reguladoras”, señalan.

En este sentido, recuerdan que las válvulas de Eiras son manipuladas en exclusiva por el Concello de Vigo y que el objetivo de la propuesta defendida hoy por la Xunta es no poner en riesgo el suministro de agua en ningún momento.

Según relata la Xunta, en el transcurso de la reunión, la concesionaria Aqualia, identificada en todo momento con el Concello de Vigo y el Concello con Aqualia, “se limitó a escuchar las propuestas de Augas de Galicia, cuando quedó perfectamente constatado que es el Gobierno municipal el único que puede y debe manipular las válvulas para analizar su estado”. Sin embargo, acusan al Concello de Vigo de eludir esta responsabilidad hasta que, a requerimiento de la Xunta de Galicia, y en cumplimiento de la normativa de seguridad de presas, abrió una de las válvulas, parcialmente, y se produjo su rotura.

Según la Xunta, además, los representantes de Vigo no manifestaron tener interés en otras variables, como los tiempos de almacenamiento de agua en O Porriño, y mostraron su incomodidad por el servicio actual y con tener que garantizar el abastecimiento a otros ayuntamientos de su área metropolitana. “La única aportación de Aqualia se limitó a proponer una reparación mínima de una de las válvulas, sin tener en cuenta el riesgo de que pueda volver a romper, como sucedió cuando la manipuló el Concello durante la revisión de seguridad”.

A mayores, para la Xunta en la reunión quedó patente que el tiempo propuesto por Aqualia para ejecutar la actuación no era viable sin comprometer el abastecimiento, así como la imposibilidad de ejecutar la obra con el presupuesto y plazos que había manifestado el alcalde.

Desde Augas de Galicia se volvió a lamentar que se llegara a una situación como la actual, con graves deficiencias en dos de las válvulas de la presa, y riesgo para el abastecimiento de la población, por la falta de información de Aqualia. Los representantes de la Xunta recordaron que ni los vigueses ni los gallegos tienen que pagar una actuación de emergencia que se podría haber evitado si el Concello de Vigo comunicara de manera inmediata las deficiencias identificadas al manipular las válvulas.

Exclusión del Consorcio del Louro

Augas de Galicia trasladó que su único interés es garantizar el abastecimiento a más de 400.000 personas, pero teniendo en cuenta las diferentes responsabilidades que ostenta cada administración, un objetivo para el cual tiene formulada una actuación por un importe de 2 millones de euros. “Por lo contrario, la postura de Concello de Vigo transmitió la sensación de que únicamente se están defendiendo los intereses de Aqualia, sin tener en cuenta la gravedad del problema y su afectación para otros ayuntamientos” . “Aqualia es Vigo y Vigo es Aqualia”, llegó a manifestar el Concello en una defensa reiterada de su concesionaria.

En la reunión, el Concello de Vigo invitó a salir al gerente del Consorcio de Aguas del Louro, entidad supramunicipal en la que se integran los Concellos de Mos, O Porriño, Salceda de Caselas y Tui. La Xunta, en cambio, consideraba fundamental que el Consorcio estuviera representado en la reunión y dispusiera de primera mano de toda la información que se trasladara en el encuentro, dado la afectación del problema detectado para tres de los cuatro ayuntamientos.

“Lamentablemente, el Concello de Vigo muestra una vez más cuál es su postura en la gestión del agua, que incluye constantes litigios por la titularidad de la presa, que es autonómica, y la incapacidad de gestionar un sistema de abastecimiento supramunicipal. Sin embargo, el Concello de Vigo incorporó a la reunión a un responsable jurídico que no figuraba en la relación de asistentes facilitada previamente, lo que muestra el diferente carácter que cada parte le quiso dar a la reunión”, concluyen desde la Xunta.